Desde entonces, la Gran Recesión ha pasado por las más diversas fases, a cada cual más dañina (crisis hipotecaria, incremento del precio de las materias primas y del petróleo, falta de liquidez y solvencia de los bancos, hundimiento de la economía real con la multiplicación del desempleo y el empobrecimiento de las clases medias, y explosión de la deuda soberana europea), sin que la aparente superación de cada una de ellas haya significado que sus problemas se han resuelto sino que han pasado a segundo orden ante la emergencia de otro más urgente. (...)
Si hubiese que poner mojones a esta crisis, el primero sería la quiebra de Lehman Brothers en septiembre de 2008 (la única vez que las autoridades han aplicado su máxima favorita de que cada palo aguante su vela y han dejado caer a una gran entidad financiera, causando el pánico de los mercados).El segundo hito sería la mayor estafa financiera de la globalización causaoda por un solo hombre, Bernard Madoff, que se entregaba a la justicia en diciembre de 2008, reconociendo un quebranto de 65.000 millones de dólares a través de otro esquema Ponzi cuyo engaño había durado varias décadas. (...)
El tercer y último mojón de la historia, por ahora, es la intervención de Grecia a principios de mayo del año pasado, seguida por Irlanda y Portugal, y los problemas con la deuda soberana de casi todos los países del Eurogrupo. En estos momentos se estima que más o menos el 40% de la eurozona, en uno u otro grado, tiene problemas con la prima de riesgo, y se buscan soluciones para salir de ellos. (...)
Conviene regresar a los compromisos que se asumieron en cada una de las etapas de la crisis. Por ejemplo, al documento titulado Nosotros los líderes, que salió de la primera cumbre del G-20 en Washington, en 2008, convocada bajo la máxima de Sarkozy: "Deberíamos replantear el sistema financiero desde cero, como en Breton Woods".
Su lectura produce melancolía. Las ansias reformistas, estimuladas por la necesidad de salir del hoyo, han desaparecido del mapa. No ha habido intentos, ni siquiera retóricos, de refundación del capitalismo sino el reconocimiento de una derrota muy poco democrática: la política iba a reformar los mercados y son ellos los que han reformado a la política." (JOAQUÍN ESTEFANÍA: Cuatro años ya.... (El País, ed. Galicia, 18 /07/2011, p. 21)
No hay comentarios:
Publicar un comentario