"Ahora los bancos hacen lo de siempre: negocios para sus clientes, preferentemente para sus grandes clientes que son los que tienen más incentivos para adquirir productos financieros de alto riesgo.
Igual que en los años treinta el problema no es de escasez de dinero sino de exceso del mismo en manos equivocadas, es un “problema de abundancia” (J. M. Keynes). Ese exceso de liquidez persistirá hasta que se produzca una reforma fiscal progresiva, un control de los flujos de capital especulativo y una reconstrucción de la sociedad del trabajo que tenga en cuenta a los jóvenes y su futuro.
Sólo esto podrá financiar sistemas públicos de pensiones, una vida digna para las mayorías, abrirá proyectos de vida para los jóvenes. Los ideólogos del neoliberalismo (Huntington, Friedman, Bell) decían hace 40 años que democracia y desregulación financiera son incompatibles.
Tenían razón. El discurso de los bancos centrales y los viajes de Zapatero a las plazas financieras mendigando otra oportunidad lo demuestran de forma impactante. El capital sobreacumulado sigue fuera de control y pasa a la ofensiva. Hace lo que siempre ha hecho: buscar la máxima rentabilidad para sus ricos clientes sin pensar en el interés general.
¿Hasta cuándo? Antes o después habrá que domesticar al sector financiero. La deuda de los bancos que ahora avalan los gobiernos es impagable, pero los gobiernos están manos de los bancos que quieren cobrar su deuda pase lo que pase, exprimiendo hasta la última gota del sudor de los inocentes.
Los gobiernos seguirán bombeando recursos públicos hacia el sector privado en espera de que éste cree empleo con exportaciones. Se intentarán hundir aún más los salarios para que sean competitivos hacia fuera, se forzará aún más el sector exterior para sanearse a costa del vecino, en Europa se abrirá una brecha creciente entre el norte y el sur.
En el mundo habrá disimuladas escaramuzas proteccionistas para intentar que no se noten y así evitar represalias. Los bancos centrales de países con superávit comercial comprarán monedas de los países con déficit para mejorar su propia competitividad. Puras escaramuzas, un juego de suma cero incapaz de sacar la economía occidental de lo que se antoja como un largo período de crecimiento estacionario.
Si no se contempla la reforma fiscal, la liquidez seguirá tiranizando a unas poblaciones a las que ya no se podrá compensar con una demanda ficticia basada en el endeudamiento. (...)
¿Cómo van a responder las poblaciones en medio de este desconcierto? Las dos últimas veces que se dio un crecimiento estacionario similar en el último cuarto del siglo XIX y en el período de entreguerras, el nacionalismo abrió el campo ideológico a la reacción. (...)
¿Cómo van a responder las poblaciones? En un primer momento la distancia entre clases medias y clases populares, la clave del futuro político del mundo occidental, aumentará con la privatización de servicios públicos: ya estamos en ese escenario. Grecia empezó, siguen Irlanda, Portugal y España.
La esperanza de vida entre ricos y pobres aumentará, las ciudades se degradarán junto con las universidades públicas, los espacios comunes que hoy comparten clases medias y populares –barrios, plazas, colegios, hospitales- irán borrándose siguiendo el ejemplo de América Latina en los años ochenta. (...)
¿Para hacer qué? Tal vez para formar un bloque social con capacidad de forzar una versión no autoritaria de una nueva economía-de-toda-la-casa, de-todo-el-planeta. ¿Cómo? Poniendo en marcha un proceso de convergencia de ciudadanos desiguales unidos por un programa mínimo antineoliberal, empoderando a la ciudadanía, incorporando a sectores amplios de la población a la acción política directa, impugnando el sistema político y económico que lo engendró.
La primera fase de este proceso fue la creación de la red de Mesas de Convergencia Ciudadana en febrero de este año. La segunda, el movimiento del 15 de mayo que está sacudiendo toda la conciencia del país. Una tercera y una cuarta ola seguirán sin duda a las primeras hasta que caiga el gigante." (Armando Fernández Steinko. Profesor de la Universidad Complutense de Madrid: El 15-M y las preguntas del presente)
Artículo 129 de la Constitución española: Los poderes públicos... establecerán los medios que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción - Implantar la democracia económica en España es constitucional
6.10.11
"Las ciudades se degradarán junto con las universidades públicas, los espacios comunes que hoy comparten clases medias y populares –barrios, plazas, colegios, hospitales- irán borrándose siguiendo el ejemplo de América Latina en los años ochenta"
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