"Y es que los CDS tiene la capacidad de multiplicar de forma exponencial el riesgo. De ahí su peligro..., y su leyenda negra. AIG fue nacionalizada porque tenía una exposición a derivados de más un billón de euros,
según sus propias cifras, lo que significa que su quiebra hubiera
repartido números rojos multimillonarios entre todos los inversores que
hubieran asegurado con ella algún riesgo.
A su lado, Lehman parece casi inofensivo: solo
dejó en el aire derivados por valor de 400.000 millones de dólares y
todavía están recientes en la memoria los efectos de esa caída. AIG, por
tanto, simplemente no podía caer.
Los credit default swaps (de ahí las siglas con las que se los
conoce) vuelven ahora a condicionar el futuro de Europa y a hacer
mundiales las ramificaciones de lo que pueda suceder en el Viejo Continente.
Y es que igual que las hipotecas subprime tenían CDS como
cobertura y el poseedor de casi cualquier activo puede tener un seguro
contra su impago, también la deuda soberana puede estar cubierta frente a
la amenaza de pérdidas.
El Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés) acaba de poner cifras a estas coberturas en su informe de noviembre.
El volumen bruto nominal de CDS comprados y vendidos para asegurar
impagos en deuda soberana alcanzaba a cierre del primer semestre los 2,9 billones de dólares
(el equivalente a 2,14 billones de euros).
Esta cifra no es muy elevada
con respecto al total de CDS que hay en el mundo (32,4 billones de
dólares), pero es la partida que más crece dentro de esa amalgama total.
Frente a un alza del 8% en estos contratos desde 2010, los CDS
soberanos (por así llamarlos) habrían crecido cerca de un 15%, aunque el
BIS no da cifras totalmente comparables de cierre de 2010.
Tampoco hay datos desagregados por naciones o zonas geográficas. Es
decir, esos CDS pueden estar en manos de inversores estadounidenses con
deuda japonesa en su cartera o en manos de fondos taiwaneses con
exposición a bonos griegos.
Lo que sí se sabe es que el riesgo está muy
concentrado en zonas muy sensibles del mundo. Según cifras oficiales del
Departamento del Tesoro de EE UU, cinco bancos controlan el 95% de los riesgos en derivados asumidos por la banca de Estados Unidos. (...)
Por todo ello, la realidad es que los dos billones largos de euros en CDS
que planean sobre la deuda soberana actúan como una losa ahora que
media Europa tiene los diferenciales disparados. En caso de que algún
país además de Grecia (¿Italia? ¿Portugal? ¿España? ¿Francia?) incumpla
sus pagos y se activen efectivamente los CDS, las ramificaciones serían
incalculables." (Cinco Días, 17/11/2011)
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