"¿Se cae Europa?
Es
un momento extremadamente delicado. Da la sensación de que no hay a la
cabeza una generación política a la altura de la crisis apocalíptica que
estamos viviendo. Y no nos hemos sorprendido lo suficiente de que, en
los últimos meses, Alemania y Francia hayan asumido un poder que nadie
les ha dado.
Hemos leído: Rajoy habla con Merkel'. ¿Lo primero que hace
el vencedor de unas elecciones con un resultado abrumador es llamar al
jefe? No estamos en un Estado federal. España no es Dakota ni Berlín,
Washington. Pero manda Merkel con Sarkozy de coartada.
Hay quien dice que Merkel asume el liderazgo porque no hay otro poder fuerte.
Si
Merkel es quien está pilotando la crisis, el resultado es muy malo.
Grecia va cada vez peor. Su PIB es el 3% de la zona del euro. Cuando
estalló la crisis, se podía haber solucionado con un pequeño esfuerzo
económico. Ahora, la gangrena ha subido.
Austria y Francia tienen triple
A (máxima calificación en su deuda) y las atacan. No se sabe si el euro
será capaz de resistir. A Portugal se le ha impuesto una cura de
caballo, se le ha impuesto la recesión y como resultado, le acaban de
volver a bajar el rating. Esto no funciona.
¿Tampoco para Alemania?
Los
alemanes se van a despertar dentro de poco constatando que la mayoría
de los países europeos no compran. Y que ellos no exportan.
¿Por qué no lo ven?
No
están a la altura. Están aplicando recortes de manual a situaciones que
no se corresponden. Están alentando a los mercados a seguir ejerciendo
presión. Los mercados están desbocados porque durante años ha habido una
desregulación que les dejó hacer lo que querían. Los políticos
prometieron cambiarla en el G-20. Sarkozy prometió la tasa a las
transacciones. Pero los mercados no quieren y no se adopta.
¿A qué nos enfrentamos?
Si
seguimos así, la primera amenaza es que no estamos seguros de que el
euro vaya a resistir. Nadie puede afirmar que seguirá siendo lo que es
dentro de tres meses o de un año. Mucha gente apuesta por que
desaparecerá o quedará restringido al área de influencia de Alemania.
¿Europa se ha convertido en la primera ficha de un nuevo dominó?
La
crisis de la deuda europea puede tener incidencia a escala global.
Muchos se han olvidado, entre ellos Alemania, de que la globalización es
la articulación de todos los mercados. Si la zona euro entra en
congelación por la austeridad, no se potenciará el consumo. Ya hay en
Europa 23 millones de desempleados cinco millones en España y 80
millones de pobres, personas que no consumen.
El mundo funciona con dos
motores, dos grandes centros de consumo: EEUU y la Unión Europea, ambos
amenazados por la recesión. Si se paran, China va a fabricar menos. De
hecho, el ritmo de crecimiento chino ya ha bajado.
Si China deja de
importar, dejará de comprar también materias primas, los minerales que
compra a Perú y Chile y los productos agrícolas que compra a Brasil y
Argentina. Esos países dejarán de crecer. Y en 2013 o 2014 podemos
encontrarnos con una recesión internacional.
¿Puede el mundo soportarlo?
La
pregunta es, si la recesión se prolonga en Europa, hasta dónde
soportarán las sociedades europeas la purga a la que se está sometiendo a
la población. Cuánto va a crecer la extrema derecha, cuánto la protesta
social. La historia no se detiene y esto es un golpe de Estado
financiero.
Los mercados han decidido tomar el poder. En Grecia e
Italia, la evidencia es total. Se han colocado personas que han
trabajado de uno u otro modo con Goldman Sachs, especialista en colocar a
su gente en puestos de poder, pero ahora al frente de países.
¿Qué se puede hacer?
La
sociedad debe reflexionar para seguir defendiendo que otras soluciones
son posibles. Hay que volver a planteamientos keynesianos (estimular el
crecimiento económico inyectando dinero público). No lo digo yo. Lo
dicen (Paul) Krugman y (Joseph) Stiglitz. Hay que hacer políticas
anticíclicas, encontrar soluciones para salir de la situación. Veo
difícil que se adopten en el contexto actual pero, si los gobiernos no
se deciden, vamos a la catástrofe.
Quizás si Francia pierde la triple A,
Alemania verá que se hunde la última barrera que los protege. Los
eurobonos podrían ser una solución a la crisis de la deuda, pero por
otro lado habría que prohibir los hedge funds (fondos de alto
riesgo), implantar la tasa a las transacciones, no operar con bancos que
utilicen paraísos fiscales. Quién lo va a hacer si no hay autoridad.
El
euro es la única moneda que no está respaldada por una autoridad
política, no tiene Gobierno y los mercados se han dado cuenta, han visto
que se podían enriquecer fácilmente." (Rebelión, 29/11/2011, Entrevista a Ignacio Ramonet:"¿Qué pasará cuando los sacrificios no acaben con la crisis?" ,Ana Flores,Público)
Artículo 129 de la Constitución española: Los poderes públicos... establecerán los medios que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción - Implantar la democracia económica en España es constitucional
5.12.11
Los alemanes se van a despertar dentro de poco constatando que la mayoría de los países europeos no compran. Y que ellos no exportan.
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