"La deuda del Estado español está en el punto de mira de toda Europa, ya
que los mercados financieros (bancos de inversión, fondos buitres y
aseguradoras) han estado y siguen especulando con ella, con un solo
objetivo: llevarse jugosos beneficios.
Y esto a costa del
empobrecimiento de la población en su conjunto, porque toda esta
especulación conlleva un aumento progresivo de los intereses a pagar,
reduciendo, a su vez, otros gastos del Estado, como ahora: la educación,
las prestaciones de jubilación, viudez y desempleo, justicia, sanidad o
servicios sociales. (...)
No obstante, y en oposición con el discurso dominante, no son los gastos
públicos los que han hecho que incrementara la deuda del Estado
español. Al contrario, han sido medidas, cuyo beneficio para el conjunto
de la población es más que dudoso, las que han provocado los déficits
que han obligado un endeudamiento cada vez mayor.
Por ejemplo, la baja
de impuestos sobre sucesiones y donaciones, sobre el tramo superior del
IRPF, y la supresión del impuesto sobre el patrimonio han beneficiado a
los más ricos, cuyo patrimonio ha sido también protegido por el fraude
fiscal, la bajada de impuestos sobre sociedades y las SICAV, como premio
a su avidez y descontrol. (...)
El estudio minucioso de los presupuestos generales del estado
(accesibles a través de la página web del Ministerio de Economía y
Hacienda) permite averiguar la cantidad de dinero gastada por el Estado
español a título de reembolso de capital durante los últimos años (ver
tabla).
Por ejemplo, el reembolso de capital para el año 2010 es
comparable al presupuesto total del Estado para ese año. Si sumamos
intereses y capital reembolsados últimamente, vemos que entre 2000 y 2010, el Estado español ha reembolsado más de 3 veces lo que debía en 2000, y sigue debiendo casi el doble.
Esta tabla también permite ver como los intereses y el capital
reembolsados así como la deuda total no han parado de aumentar desde el
año 2000, y con la actual especulación sobre la deuda del Estado
español, esta tendencia no va a cambiar.
En conclusión, parece totalmente injusto ahorrar sobre los servicios
públicos como educación y sanidad para reembolsar una deuda con el fin
de aliviar un déficit que benefició a los más acomodados.
Bajo presión
popular, el Estado tiene que abrir todas las cuentas públicas de la
deuda para que el pueblo, apoyado sobre el derecho nacional e
internacional, pueda decidir si se debe reembolsar lo que ha sido pagado
varias veces y que carece de legitimidad.
Así, esta auditoría de la
deuda pública española permitiría invertir la transferencia de riqueza
operada por el servicio de la deuda en beneficio de los acaudalados
tenedores de títulos de deuda hacia la población en su conjunto, para su
bienestar." (Rebelión, 13/02/2012,'¿Cuántas veces tendremos que pagar una deuda que no es nuestra?', de Yves Julien/Jérome Duval,cadtm.org)
Artículo 129 de la Constitución española: Los poderes públicos... establecerán los medios que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción - Implantar la democracia económica en España es constitucional
27.2.12
El Estado español tiene que abrir todas las cuentas públicas de la deuda para que el pueblo pueda decidir si se debe reembolsar lo que ha sido pagado varias veces
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