"Hay una frase que resume perfectamente el significado de la deuda
pública dentro del capitalismo: la compra de deuda pública es un sistema
por el cual los ricos prestan al estado el dinero que no han pagado en
forma de impuestos. En realidad el fenómeno del déficit y el
endeudamiento público no ha sido consecuencia, tan solo, de la crisis
económica ni se ha limitado de forma exclusiva a los países periféricos
de la zona euro.
El problema hunde sus raíces en la fiscalidad
neoliberal, que provocó importantes rebajas en la presión fiscal sobre
las rentas más altas y redujo especialmente los impuestos directos sobre
las rentas del capital.
La mayoría de los países desarrollados, dentro y fuera de Europa, habían
visto aumentar su endeudamiento antes del estallido de la crisis. Pero
la crisis agravó el problema del déficit público por el descenso de la
recaudación fiscal y el aumento del gasto, en parte por los
estabilizadores automáticos (como el seguro de desempleo) y en parte por
la acción voluntaria de los estados que asumieron (en algunos casos de
forma importante) los costes de la crisis financiera y pusieron en
marcha planes de inversión pública para crear empleo.
Los países
periféricos de la zona euro (los llamados países PIIGS: Portugal,
Irlanda, Italia, Grecia y España) sufrieron de forma especial el
problema porque su estructura fiscal (basada en gran parte en la
imposición indirecta) era mucho más vulnerable ante el descenso de la
actividad económica, a pesar de que en algunos casos (como Irlanda y
España) presentaban presupuestos equilibrados al comienzo de la crisis.
A lo largo de los años 2009 y 2010, el déficit y el endeudamiento
aumentaron de forma imparable dentro de estos países y empezaron a
crecer las dificultades para colocar su deuda en los mercados
financieros.(...)
El endeudamiento público no es un problema especialmente grave en estos
países en comparación con el problema general de la crisis económica: es
un problema pero no es el problema fundamental, ni es percibido así por
la mayoría de la población, a pesar de su utilización por los sectores
más conservadores y neoliberales como justificación para los recortes
sociales.
El intento de crear artificialmente un problema de solvencia
financiera mediante el techo de la deuda en Estados Unidos fracasó de
forma estrepitosa, como se pudo ver claramente en la subida de su
cotización al día siguiente de su recalificación a la baja: no es
creíble que un país con soberanía monetaria real pueda tener problemas
para hacer frente a sus pagos.
El motivo por el cual el endeudamiento público se ha convertido en el
problema fundamental de la crisis económico-financiera dentro de la zona
euro ha sido la conjunción de dos factores:
El factor objetivo: La pésima arquitectura del sistema monetario
europeo, destinada exclusivamente a crear un paraíso para la
especulación financiera y que ni siquiera garantiza la supervivencia
futura de la unión monetaria como un espacio económico unificado. (...)
Ningún país de la zona euro (ni siquiera la poderosa Alemania) es
suficientemente grande o solvente para considerar que su deuda está
exenta del riesgo de contagio en el problema de la deuda europea. Y la
constitución de fondos de rescate, alimentados con los presupuestos
nacionales, amenaza con extender la contaminación a la deuda de todos
los países (Bélgica y Francia ya han recibido avisos por parte de los
mercados financieros).(...)
La crisis de la deuda europea no es el producto exclusivo de una
conspiración, pero sería inexplicable sin la existencia de una voluntad
política deliberada que pretende utilizarla como una nueva forma
chantaje y terrorismo económico al servicio de las políticas más
conservadoras.
El miedo y el estado de shock, utilizados de forma tan
eficiente en anteriores ocasiones vuelve a ser, una vez más, la
herramienta perfecta para paralizar a la población ante esta guerra de
clases generalizada que ha emprendido la oligarquía europea en contra de
los asalariados." (Jaque al neoliberalismo, 03/02/2011, Jesús Rodríguez Barrio:El chantaje de la deuda en Europa, Viento Sur)
Artículo 129 de la Constitución española: Los poderes públicos... establecerán los medios que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción - Implantar la democracia económica en España es constitucional
21.2.12
El miedo y el estado de shock, utilizados de forma tan eficiente en anteriores ocasiones vuelve a ser, una vez más, la herramienta perfecta para paralizar a la población ante esta guerra de clases generalizada
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