"Comprar un medicamento, pasar la noche en un hotel o abrir el grifo del
agua será más caro en Cataluña a partir de ahora en un intento de la
Generalitat de corregir sus maltrechas cuentas.(...)
La Generalitat prevé comenzar a cobrar el euro por cada receta médica a partir de junio.
Esta tasa, que CiU pretendía aplicar de forma universal, incluye una
serie de exenciones que el PP impuso a la Generalitat a cambio de su
abstención en los Presupuestos: solo afecta a los medicamentos que
cuesten más de 1,67 euros y no deberán pagarla los perceptores de una
pensión no contributiva o de la renta mínima de inserción.
Para el resto
de los ciudadanos se aplicará hasta un máximo de 62 recetas al año. (...)
El Departamento de Salud, que el año pasado ya excedió el presupuesto
en 582 millones, preveía ingresar 81 millones de euros con esa medida." (El País, 15/03/2012)
"El copago farmacéutico será una realidad en Cataluña el año próximo.
Todos los catalanes, sin excepción, deberán pagar un euro por
medicamento dispensado con receta médica. (...)
Esta medida, queya esbozó el presidente de la Generalitat, Artur
Mas, hace apenas dos semanas, supondrá unos ingresos de 102 millones de
euros en 2012. La medida entrará en vigor cuando el Parlament apruebe
los presupuestos, lo que previsiblemente ocurrirá en el primer trimestre
del año.
Los usuarios de la sanidad catalana abonarán el euro por receta
cuando los farmacéuticos les dispensen el medicamento. Es decir, las
farmacias serán las encargadas de recaudar esa tasa. Estos comercios se
quedarán el dinero recaudado y posteriormente el Servicio Catalán de la
Salud se lo descontará de las transferencias que deben recibir por los
medicamentos dispensados.
El copago no discriminará, al menos en su entrada en funcionamiento,
por nivel de ingresos ni por tipo de enfermedad. Es decir, lo deberán
abonar desde pensionistas hasta enfermos crónicos. Mas-Colell ha
justificado esta decisión alegando que la Generalitat quiere
"simplificar" ese trámite y ha considerado que fijar exenciones resulta
"complejo".
Por ello, ha apostado por una tasa "universal". "Preferimos
empezar por un nivel muy bajo e irla adaptando y, si cabe, desarrollar
estructuras de exenciones", ha asegurado. Mas-Colell ha negado que la
tasa tenga un fin "recaudatorio". "Se trata de poner barreras al
sobreuso y abuso en el ámbito de la prescripción farmacéutica", ha
concluido." (El País, 20/11/2011)
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