"¿Puede Bruselas imponer sus puntos de vista a los del Consejo de
Ministros, sea la cuantía del déficit u otro asunto, sin un debate
político ad hoc? ¿A quién le extraña?
Ni Rajoy, ni Guindos, ni Montoro, ni Bruselas, ni el comisario de
Economía, Olli Rhen, son capaces de dar una explicación más o menos
científica sobre las bases en las que se han apoyado para establecer los
cálculos del 4,4%, 5,8%, 5,3% del tope de déficit en España para este
año.
¿Por qué esos porcentajes y no el 5%, el 7% o el 6%? Todos ellos
parecen fruto más de la cabalística que de la realidad, y su fijación
definitiva —el 5,3%— semeja mucho más una lucha por el poder (manda
Bruselas, manda Madrid) que de las necesidades de la economía española.
El nuevo mantra es el 3% del PIB que se ha de conseguir a finales de
2013. Ese 3% es lo sagrado, y el camino, discutible.
Para lograr el 3% de déficit público la economía española habrá de
contraerse 55.000 millones de euros en 21 meses (los tres trimestres que
restan de este año y los 12 meses del siguiente). Si el tajo dado por
el Gobierno del PP nada más llegado a La Moncloa (incremento a la sueca
de los impuestos y reducción de gastos) fue de 15.000 millones de euros y
ello significó pasar del 8,5% que había dejado Zapatero al 7%, todavía
queda sajar 17.000 millones más este año para obtener el 5,3%. Y 23.000
millones más en 2013 para llegar a la cifra mágica del 3%, lo que
preludia una recesión de caballo.
Y una recesión, ya se sabe, es ausencia
de crecimiento e inversión, anemia crediticia, incremento del paro,
reducción de la renta disponible, etcétera.
No importa... “Preocupa el aumento de la pobreza y el incremento del paro en España,
pero hay que exigir un esfuerzo adicional. La cifra del 5,8% de déficit
[tomada por un acto soberano] ha muerto”. (...)
Ya solo quedan dos acontecimientos (las elecciones autonómicas de
Andalucía y Asturias, y la huelga general en contra de la reforma
laboral) para saber qué nos espera y de dónde van a sacar los primeros
17.000 millones de sacrificios, dentro de los Presupuestos para 2012. (El País, 19/03/2012)
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