"Desde nuestra posición hemos defendido que esta crisis -y las medidas
aprobadas para intentar salir de ella- es una estafa porque está
suponiendo la transferencia de dinero público a manos privadas, todo lo
cual está incrementando la desigualdad económica y extendiendo la
pobreza y el desempleo.
Uno de los canales fundamentales por los cuales
se produce esa transferencia de dinero público a manos privadas son los
rescates bancarios, que en realidad no son otra cosa que una clara
socialización de las pérdidas.
Es decir, cuando hubo ganancias se
repartieron entre los accionistas y ahora que hay pérdidas se pagan con
cargo al erario público, esto es, a todos nosotros. (...)
Podemos distinguir cuatro grandes tipos de ayudas.
Las primeras, las llamadas recapitalizaciones o nacionalizaciones.
A veces se trata de la compra de la entidad (o de parte de ella) -lo
que es una nacionalización- y a veces se trata de un incremento de
capital. El resultado es que el Estado se hace propietario parcial o
total de la entidad.(...)
Las segundas ayudas son las garantías y avales... Para dar facilidades a que los bancos puedan pedir prestado el Estado
avala los préstamos o garantiza los activos de los bancos con el fin de
que los prestamistas sepan que van a cobrar el dinero de todas formas y
así exijan tipos de interés mucho más reducidos. (...)
Las terceras ayudas son las medidas de alivio en favor
de algunos bancos concretos. Estas medidas, conocidas como “asset relief
measure” suponen un apoyo del gobierno para liberar al banco de activos
que son considerado tóxicos. (...)
Las cuartas ayudas son las facilidades de financiación o inyecciones de liquidez.
El Estado puede prestar directamente a las entidades financieras a
tipos de interés más razonables o el Banco Central puede bajar las tasas
de interés, ampliar los activos considerados como garantías o
flexibilizar las condiciones de préstamo. (...)
España ha gastado ya al menos un 8’4% de su Producto Interior Bruto en las ayudas al sistema financiero, de acuerdo con los datos de la Comisión Europea.
Esto supone un total de 88.800 millones de euros.
El dato es hasta el
año 2010, lo que significa que actualmente será notablemente más alto (algunas fuentes lo suben hasta los 110.000 millones de euros).
El siguiente gráfico que he elaborado distingue entre los diferentes
tipos de ayudas según la clasificación de la Comisión Europea:
Como se puede comprobar las cantidades comprometidas son mucho mayores, y
eso quiere decir que está previsto que las ayudas efectivas sean mucho
mayores.(...)
En cualquier caso, España ha comprometido hasta septiembre de 2011 un
total de 336.960 millones de euros en ayudas al sistema financiero. Y no
es de los países que más han comprometido, ya que Alemania ha aprobado
un total de 620.000 millones de euros. (...)
El segundo apunte, que a la luz de los datos está claro que ninguna de estas medidas está siendo eficaz.
Más al contrario, cada mes que pasa la economía real se hunde un poco
más y arrastra de esa forma la rentabilidad y salud del sistema
financiero, todo lo cual conlleva la necesidad de nuevas ayudas a la
banca.
Es un círculo vicioso que nace como resultado de no comprender
que son los problemas en la economía real los que verdaderamente
importan." (Attac España, 11/04/2012)

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