"Claro está que unas políticas más decididas por parte de la Reserva
para combatir el paro podrían conducir a una inflación superior al
objetivo del 2%. Pero recuerden esa doble obligación: si la Reserva
Federal se niega a correr siquiera el más mínimo riesgo en el frente de
la inflación, a pesar de un comportamiento desastroso en el frente del
empleo, está violando sus propios estatutos.
Y, aparte de eso, ¿sería
tan terrible una subida de la inflación hasta el 3% o el 4%? Al
contrario, casi seguro que ayudaría a la economía.
¿De qué modo? Por un lado, hay una gran parte del sector privado que
sigue paralizada por el exceso de deuda acumulado durante los años de la
burbuja; esta carga de deuda es probablemente el factor que más
obstaculiza el gasto privado y perpetúa la crisis. Una inflación
moderada, sin embargo, reduciría ese exceso —al reducir el valor real de
esa deuda— y contribuiría a fomentar la recuperación del sector privado
que necesitamos.
Mientras tanto, otras partes del sector privado (como
muchas de las corporaciones de Estados Unidos) tienen acumuladas grandes
reservas de efectivo; la perspectiva de una inflación moderada haría
que el hecho de limitarse a dejar ese dinero ahí amontonado resultase
menos atractivo, y les serviría de acicate para invertir (lo que,
nuevamente, contribuiría a fomentar la recuperación general).
En resumen, lejos de temer que más medidas contra el paro puedan
conducir a un aumento de la inflación, la Reserva Federal en realidad
debería acoger con agrado esa perspectiva." ('Inflación insuficiente',Paul Krugman, El Pais, Negocios, 15/04/2012)
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