" La culpa no es de Carla Bruni sino de Angela Merkel, quien nunca se
enteró que los bancos alemanes prestaron más de la cuenta a los países
de la periferia en una década de auténtico derroche que nadie pensó que
podría tener fin.
Cuando eso ocurría, Angela Merkel nunca dijo “ningún país puede vivir más allá de sus posibilidades”, porque habría sido inadmisible, y alentó a los bancos alemanes a prestar y ganar.
Esos años de consumo barato terminaron y ahora los bancos alemanes
exigen el pago de la cuenta, chantajeando a los bancos para que estos
chantajéen a los gobiernos y estos últimos expriman a los
contribuyentes.
Pero no se puede esperar mucho cuando hay un 25% de
desempleo y las políticas de recortes apuestan a incrementarlo haciendo
que el trabajo sea un bien particularmente escaso. Se olvida el primer
axioma de las finanzas públicas de que para recaudar más hay que generar
más empleo y no al revés.
Ahora España las verá aún más dificil y el socorro a la banca en el
último minuto viene a ser como la reanimación eléctrica tras un paro
cardíaco. España arriesga perder el acceso al mercado financiero externo
lo que puede arrastrarla y hundir aún más los precios durante uno o dos
años.
Al cabo de este largo proceso deflacionario quizá se permita
hacer una reestructuración de la deuda para que España se libere de la
prisión en que se ha convertido la moneda única. Una prisión tan temible
como Alcatraz y cuyo alcaide se llama Angela Merkel." (El blog salmón, 10/05/2012)
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