"Hemos oído hablar mucho sobre la guerra contra las mujeres, la cual es
bastante real. Pero también hay una guerra contra los jóvenes, la cual
es igual de real aunque se disimule mejor. Y está haciendo un daño
inmenso, no solo a los jóvenes, sino también al futuro del país. (...)
Probablemente hayan oído hablar mucho de que a los trabajadores con
titulaciones universitarias les está yendo mejor en esta recesión que a
aquellos que solo han terminado la enseñanza secundaria, lo cual es
cierto. Pero la historia es mucho menos esperanzadora si uno se fija no
en los estadounidenses de mediana edad con titulación, sino en los
licenciados recientes.
El paro entre estos se ha disparado; también lo
ha hecho el trabajo a tiempo parcial, supuestamente un reflejo de la
incapacidad de los licenciados para encontrar trabajos a jornada
completa. Y, quizás lo más revelador, los ingresos han caído en picado
incluso entre los licenciados que trabajan a tiempo completo, lo cual es
un indicio de que muchos se han visto obligados a aceptar trabajos en
los que no hacen ningún uso de su formación.
Por tanto, los licenciados universitarios están sufriendo las
consecuencias de la debilidad de la economía. Y las investigaciones nos
dicen que las repercusiones no son pasajeras: los estudiantes que se
licencian en una economía en mala situación nunca recuperan el terreno
perdido. En vez de eso, sus ingresos se reducen de por vida. (...)
¿Qué deberíamos hacer para ayudar a los jóvenes estadounidenses?
Básicamente, lo contrario de lo que quieren Romney y sus amigos.
Deberíamos estar ampliando las ayudas al estudio, no reduciéndolas.
Y
deberíamos dar marcha atrás en las políticas de austeridad que, a
efectos prácticos, están constriñendo la economía estadounidense (los
recortes estatales y locales sin precedentes que han estado castigando
con especial dureza a la enseñanza).
Sí, ese cambio político radical costaría dinero. Pero negarse a
gastar ese dinero es insensato y corto de miras incluso desde un punto
de vista puramente fiscal. Recuerden: los jóvenes no solo son el futuro
de Estados Unidos; también son el futuro de la base tributaria.
Es terrible desaprovechar una mente; pero desaprovechar las mentes de
toda una generación lo es todavía más. Dejemos de hacerlo." (El País, 06/05/2012, 'Desaprovechar nuestras mentes', Paul Krugman
No hay comentarios:
Publicar un comentario