"La «limpieza de los bancos» es, desde hace meses, una verdadera prueba
para el gobierno del Partido Popular de Mariano Rajoy y la oligarquía
española, así como para sus «socios» europeos.
El sector bancario ocupa
un lugar importante en España, debido a un fuerte proceso de
concentración-centralización y a una pronunciada transnacionalización de
sus principales agentes. A finales de 2011, el balance de los bancos se
sitúa a la altura de un 330% del PIB (Neue Zürcher Zeitung, 9 mayo de
2012).
La exposición de los acreedores (bancos, en lo esencial) al
sector de la construcción e inmobiliario se eleva a 338.000 millones de
euros (405.600 millones de francos suizos), de los que son
«problemáticos» entre 176.000 y 184.000 millones, según declaraciones
del Banco de España (Wall Street Journal, 8 de mayo de 2012, Les Echos, 8
de mayo de 2012, El País, 9 de mayo de 2012).
Dicho de otro
modo: se trata oficialmente de préstamos «dudosos» – en el lenguaje
corriente se habla de «gentes dudosas» – a constructores y promotores
inmobiliarios, los ex-hacedores de milagros, hace ya cinco años. Se
incluyen hasta bienes inmobiliarios adquiridos por los bancos a causa de
«impagos».
Entiéndase: asalariados a quienes se han vendido
apartamentos y que no pueden hacer frente al pago de los intereses
hipotecarios, por no hablar ya del reembolso del principal. Por decenas
de miles, a estos «proprietarios» los han echado de «sus» pisos…pero
deben sin embargo, pagar su deuda, aunque esté un poco «acomodada».
Hace
falta situar este rescate de los bancos en un contexto en el que la
caída de la producción industrial – uno de los factores que alimentan el
paro, con sus desastrosos efectos sobre los ingresos de los asalariados
y de sus familias – continúa desde octubre de 2011 a tasas mensuales
(en relación al año precedente) que oscilan entre un -3% y un -7,5% (en
marzo de 2012)." ('Bankia, el poder bancario y sus vasallos gubernamentales', Charles-André Udry,alencontre.org, en Rebelión, 16/05/2012)
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