"Se asiste, pues, a la redición, en España, de un escenario parecido
al que se vivió en México a finales de la década antepasada –cuando se
convirtieron los pasivos de los bancos en deuda pública a través del
Fobaproa–, que representa una radiografía nítida de la indiferencia al
drama social que se vive en diversas naciones del viejo continente
–Grecia y España, de manera notoria– y del designio neoliberal de
rescatar a toda costa a los capitales privados.
En efecto,
mientras que el plan referido representa una bocanada de oxígeno para
entidades bancarias que tuvieron una responsabilidad inocultable en la
génesis de la crisis que azota actualmente al viejo continente
–particularmente por sus préstamos
alegresen el sector inmobiliario–, para la sociedad española, sometida a la inflexibilidad y la dureza de sus autoridades, representará cuotas adicionales de sufrimiento y sacrificio social y humano.
Menguado orgullo puede
representar para España, por lo demás, la afirmación de su ministro de
Economía, Luis Guindos, de que el rescate europeo no representa la más
mínima cesión de soberanía, cuando las medidas exigidas por la troika
europea a otras naciones en dificultades a cambio de ayuda han sido
aplicadas de antemano y en forma unilateral por el gobierno español:
cobijado en la amplia votación que su partido recibió en la elección de
noviembre pasado, Mariano Rajoy ha comenzado a imponer desde hace meses
una descarnada ortodoxia neoliberal que amenaza con destruir el estado
de bienestar que España había venido construyendo desde el fin de la
dictadura, que se afecta tanto a los asalariados y los jubilados
–desprovistos de golpe de conquistas históricas–, como a desempleados y
trabajadores migrantes indocumentados –privados de casi todos los
servicios de salud– y que deja prácticamente sin futuro a los sectores
juveniles.
Para colmo, la línea de crédito otorgada a las
entidades bancarias podrá contribuir en lo inmediato a evitar o
postergar la quiebra en ese sector y dará respiración artificial a una
unidad monetaria europea que parece pender de alfileres, pero que
difícilmente encauzará a España y al continente por el camino de una
recuperación económica: las políticas de choque impulsadas por Rajoy
–cuya continuidad será vigilada por Bruselas– impiden la reactivación de
la economía interna, cancelan las perspectivas de reducción del
desempleo –que actualmente ronda 25 por ciento– y obstaculiza, en
consecuencia, la creación de bases sólidas para la superación de la
actual crisis.
El paquete de ayuda aprobado ayer por la UE, en
suma, no representa en absoluto una operación de salvamento para la
población, sino una nueva etapa de la ofensiva del capital contra la
gente, que suele agudizarse en tiempos de crisis, y que vulnera la
estabilidad, la gobernabilidad y la viabilidad misma de los países." (Rebelión, 11/06/2012, '¿Rescate para quién?', Editorial La Jornada)
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