3.8.12

Causas y consecuencias del euro

"Uno de los temas sobre los cuales se ha escrito más en los medios de mayor difusión es el de la inminente caída del euro, observación a la que se le une una impaciencia para que se haga algo, porque sino el euro colapsará. Como he indicado ya en varios artículos (ver mi blog www.vnavarro.org), el euro no tiene ningún peligro (repito, ningún peligro) de desaparecer.

 Y la causa de ello es que, tal como he mostrado en tales artículos, el euro le está yendo pero que muy bien al capital financiero alemán, al sector exportador alemán, y al Estado alemán, que dominan todos ellos la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (BCE), que son los responsables de que se reproduzca la situación actual de bonanza en Alemania y países aliados en el norte, y miseria en los países periféricos de la euro zona, incluyendo España. (...)

En realidad, ya el Presidente Charles de Gaulle y el canciller Konrad Adenauer habían hablado de establecer una moneda común. Pero no fue hasta mediados de la década de los ochenta cuando el euro comenzó a gestionarse y desarrollarse. Y un factor añadido que ejercía presión sobre Francia para que desapareciera el marco, es que éste era más fuerte que el franco y condicionaba constantemente el comportamiento de la economía francesa.

Cada vez que Alemania crecía más rápidamente, Francia tenía que devaluar el franco francés para poder competir con Alemania. De ahí el deseo de que se estableciera una unión económica y monetaria, deseo que, en contra de lo que se ha estado publicando, era más un deseo del gobierno francés que del alemán. (...)

Alemania no estaba muy entusiasmada con tal unión. Sólo el canciller Helmut Kohl estaba comprometido con ello. Pero ni el público alemán ni el establishment alemán estaban a favor. Y ni que decir tiene, el Banco Central Alemán no quería ni hablar de ello. (...)

Ahora bien, para diluir la resistencia alemana, se tomaron unas decisiones que probaron ser fatales para el crecimiento económico de los países de la Eurozona, y muy en particular de los países de su periferia tales como España. Y la más importante fue que el Banco Central Europeo fuera, en la práctica, dominado por el Banco Central Alemán (el Bundesbank) convirtiéndose en un lobby de la banca alemana cuyo único objetivo es controlar la inflación, sin ninguna atención al crecimiento económico y producción de empleo.

 La otra condición, puesta por el Bundesbank fue el Pacto de Estabilidad, que es la fuente de austeridad que se está imponiendo a los países periféricos de la Eurozona en momentos de gran recesión. (...)

Resultado de ello es que el crecimiento económico y la producción de empleo en el promedio de los países de la euro zona descendió notablemente con el establecimiento del euro. Este es el origen del problema. La banca alemana  domina el proceso a través del BCE. 

Tal banca alemana, por cierto, alimentó también la especulación inmobiliaria española y ahora quiere recuperar el dinero invertido en tal especulación (que tiene un tamaño tres veces superior al que posee de deuda pública española).

De ahí que la defensa de los bancos alemanes sea un objetivo claro de la supuesta ayuda financiera de 100.000 millones de euros, tal como reconoció Peter Böfinger, economista asesor del gobierno alemán, quien declaró recientemente que “esta ayuda no es a estos países, sino a nuestros propios bancos, que tienen gran cantidad de la deuda privada en aquellos países”. No pudo ser más claro."                  (Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario PÚBLICO, 26 de julio de 2012, en www.vnavarro.org, 25/07/2012)

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