17.10.12

El saqueo de Grecia: "... los industriales alemanes están interesados en la adquisición de la compañía pública de electricidad -cuyos trabajadores sufrieron la brutal represión -, la compra de los terrenos adyacentes al antiguo aeropuerto de Atenas (Ellinilo), y en la compañía ferroviaria OSE"

"Esta política represiva, gemela de la política de austeridad, adquirió una dimensión excepcional el martes día 9 con ocasión de la visita de Ángela Merkel. El Ministerio del Interior y la policía declararon que las manifestaciones en el centro de Atenas estaban prohibidas debido a la visita de la canciller alemana. 

No obstante, hubo una gran manifestación. Según los sindicatos, 80.000 personas. Más allá de las declaraciones de Ángela Merkel que dijo sentirse triste por la "mala suerte" del pueblo griego, lo fundamental de su mensaje se resume en exigir la aplicación de todas las medidas de austeridad presupuestaria como condición para desbloquear los 31 millardos de euros que irán directamente a manos de los prestamistas.

 Pero, sobre todo, Ángela Merkel envió el siguiente mensaje: entre las prioridades, la fundamental es la de las privatizaciones. Especialmente cuando los industriales alemanes están interesados en la adquisición de la compañía pública de electricidad -cuyos trabajadores sufrieron la brutal represión -, la compra de los terrenos adyacentes al antiguo aeropuerto de Atenas (Ellinilo), y en la compañía ferroviaria OSE. 

Merkel contaba con el apoyo de los empresarios alemanes que, paralelamente a los encuentros de la canciller con Samaras, elaboraban minuciosos planes de posibles privatizaciones con sus correligionarios griegos durante una reunión en la Cámara de Comercio greco-alemana.  (...)

En ese momento no sólo algunos pequeños comerciantes se plantean la cuestión (o la imposibilidad) del futuro en términos de "ruptura". De forma cada vez más asidua, algunas empresas aún en buenas condiciones, se deslocalizan por primera vez; a ser posible fuera de la zona euro e incluso a veces fuera de la Unión Europea. 

Como una empresa conocida que hace poco decidió instalar sus filiales en los Estados Unidos y Turquía. Esta decisión, al contrario de lo que podría creerse, no estuvo motivada por la falta de competitividad a causa de costes laborales insostenibles.

 En su caso, se trata, sobre todo, de escapar a la imparable caída de la demanda y de la solvencia interna. Digamos que esta empresa, que no está endeudada, acaba de crear su propio departamento jurídico para hacer frente a los numerosos impagos que le vienen encima.

No se trata sólo de que los pequeños revendedores no le reembolsen el dinero de las ventas realizadas, sino que tampoco lo hacen algunos grandes distribuidores del sector. Este "agujero negro" representa ya un valor equivalente al 20% de la facturación anual de la empresa. Por el momento, la empresa no se plantea ni reducir salarios ni despedir personal.

Porque, como explica su dueño (que quiere guardar el anonimato), "ni siquiera una reducción del 50% de los salarios resolvería el problema. Lo que haría sería reducir aún más la productividad a causa del hundimiento moral de los cuadros y los empleados. Todo el mundo sabe que a partir de un nivel de remuneración, ya no se trata de vivir sino de sobrevivir". 

 Sin embargo… desde hace algunos meses las indemnizaciones por despido se han reducido al mínimo simbólico, al mismo tiempo que los nuevos contratos de trabajo "tipo Memorándum" imponen salarios de 550 euros netos al mes para la nueva gente contratada a tiempo completo. En otros tiempos se diría que "esto no tiene ningún sentido".

La crisis supone también una contaminación de la razón y convierte al país en un basurero. Nos hemos convertido en desechos "reciclados" por la Escuela de Chicago (Milton Friedman & consortes).

Yo diría incluso que más allá de todo el énfasis nacional cristalizado por la visita de Ángela Merkel a Atenas, ella se presenta en "su" territorio sobre todo como una alumna aventajada de Milton Friedman. (…) Panagiotis Grigoriou"            (Panagiotis Grigoriou, A l'encontre , Rebelión, 13/10/2012)

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