15.11.12

A las 24h, el consumo de electricidad imputable a la actividad productiva ha caído un 66,8%. Hubo farolas encendidas en pleno día en varias ciudades españolas durante la huelga general


 "ECONOMISTAS FRENTE A LA CRISIS informa:

En la primera hora de Huelga, el indicador de EFC ha puesto de manifiesto que desde las 00h hasta la 1h del 14N, la incidencia de la Huelga ha sido del 66%. (...)

 A las 24h el indicador de EFC pone de manifiesto que el consumo de electricidad imputable a la actividad productiva ha caído, desde la 00h del día de hoy 14N, un 66,8% (...)

 Economistas Frente a la Crisis quiere advertir que el Gobierno y algunos medios se limitan a informar sobre la caída del consumo de electricidad como porcentaje del consumo total previsto o comparado con otro día laborable, dando a entender de manera implícita o explicita, que ese porcentaje mide la incidencia de la Huelga 14N.

 Sin embargo, esta información es completamente irrelevante y puede dar lugar a malas interpretaciones del consumo de electricidad cómo indicador. En algunos casos se debe a puro desconocimiento, en otros a pura manipulación de los datos.

 Una huelga general sólo puede afectar -y no tiene otros objetivos- más que al consumo de electricidad imputable a la actividad productiva. No afecta, por ejemplo, al consumo de los hogares (iluminación, neveras, calefacción etc.) y tampoco afecta al consumo de electricidad del comercio y de los servicios que, aunque se vean afectados parcial o totalmente por la huelga, mantienen la iluminación, las calefacciones, los servidores de los sistemas informáticos y los electrodomésticos en funcionamiento (los cierres completos de estos establecimientos son, naturalmente muy escasos) 

A esto hay que añadir que las huelgas tampoco afectan a procesos industriales continuos como son los que se verifican en la electroquímica, en el aluminio, en la cadena del frio etc. De otra manera, se podrían producir daños en las infraestructuras productivas que están muy lejos de los objetivos de las huelgas convocadas por las organizaciones sindicales modernas. 

Estas son las razones por las que el indicador EFC disminuye su valor a medida que avanza el día y con el día el peso de los consumos en los que la huelga no influye.

 Esto quiere decir que informar sobre la caída de la demanda en relación con el consumo de un día normal es irrelevante y desinformador. En un día festivo el consumo es muy elevado por las razones apuntadas, y marca el suelo que puede caer la demanda en una huelga. 

A título de ejemplo, una caída del 20% de la demanda de electricidad podría suponer una caída del 100% de la demanda de electricidad que puede ser afectada por una huelga e indicaría que estamos ante una huelga absoluta y no ante una huelga de sólo un alcance del 20%.

Esta es la razón de que el indicador EFC constituya un indicador riguroso y científico, frente a otros malos usos de la información que suministra un dato en bruto sobre el comportamiento del consumo de electricidad que nada dice, que nada revela.


"Huelga 14-N: Manifestaciones multitudinarias por toda Galicia"      (La Voz de Galicia, 14/11/2012)

"Farolas encendidas en pleno día en varias ciudades españolas durante la huelga general.

Los lectores de eldiario.es nos han enviado por correo y redes sociales estas imágenes de varias calles de ciudades españolas donde se ve claramente que el alumbrado público está encendido a pesar de ser mediodía.

La medición de consumo eléctrico es un de los principales indicadores para determinar el seguimiento de las huelgas generales."   (eldiario.es, 14/11/2012)

"No hace falta justificar aquí, ni siquiera enumerar, las importantes razones que la ciudadanía tiene para una protesta de este calado. 

Empezando por los cinco millones de parados que, desgraciadamente, no pueden hacer huelga. Sobran motivos, efectivamente. 
Además de todas las huelgas sectoriales, ésta es la segunda huelga general que se convoca en 2012.

 Para una clase trabajadora ya demasiado castigada por eres, amenazas de despido, riesgos ciertos de quiebra empresarial, incremento de impuestos, deterioro, eliminación o privatización de servicios públicos, rebajas salariales, supresión de pagas extras, etc. el esfuerzo adicional que se le exige con la huelga de hoy es excesivo. (...)

En la de hoy, los objetivos que se persiguen son, cuando menos, difusos. Aparte de ese pretendido, y parece que finalmente fallido, carácter internacional, y esa protesta, en genérico, por las políticas económicas que se vienen aplicando, da la impresión que el principal motivo era recobrar protagonismo por parte de las organizaciones sindicales. 
Unos sindicatos convertidos desde hace años en anquilosados monstruos burocráticos que no tienen reparos en aplicar a sus propios trabajadores la abusiva legislación laboral contra la que dicen luchar.
 Unos sindicatos, por otra parte, carentes de alternativas, incapaces de hacer propuestas, aferrados a los viejos métodos que, se demuestra día a día, ya no valen para revertir la situación, ni, lo que es peor, para movilizar a los trabajadores.
Por eso, en nuestra opinión, ha sido un error quemar un cartucho tan caro y tan valioso como es una huelga general, de manera tan precipitada y tan poco planificada. Y no vale ahora, tratar de medir el éxito a través del recuento de los miles, o millones, de manifestantes en las ciudades españolas. 

Porque para ese tipo de movilización, evidentemente justificada y pertinente, no era necesaria una huelga general.
Así lo vemos. Con tristeza."                (A furada do trasno, 14/11/2012)

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