"Transparency International Deutschland, la veterana organización no
gubernamental con sede en Berlín, pide que se establezca un “registro
obligatorio” de todo este ejército de conseguidores para saber quién es
quién. La organización define “corrupción” como, “abuso de un poder
delegado en aras del beneficio y la ventaja privada”.
Otros
defienden un concepto más amplio que incluye aquellas decisiones
políticas con grandes consecuencias económicas y financieras que son
adoptadas con el propósito y la voluntad de favorecer intereses
particulares o a personas concretas. De acuerdo a esa definición
ampliada, el panorama de la corrupción se ensancha considerablemente.
Un
ejemplo alemán pero bastante universal es el de la privatización
parcial del sistema de pensiones de jubilación. El sistema privado de
pensiones es mucho más caro para los ciudadanos que el estatal pero abre
suculentas oportunidades de negocio a bancos y compañías de seguros. La
jugada entraría dentro de esa definición más amplia de corrupción.
La
privatización de las pensiones comenzó a examinarse en Alemania en dos
comisiones gubernamentales a partir del año 2002. El presidente y varios
miembros de una de esas comisiones, la Comisión Rürup, cuyo objetivo
oficial era estudiar la “sostenibilidad del sistema de pensiones”, eran
representantes del sector del seguro privado, beneficiario directo del
asunto. Walter Riester, entonces ministro de trabajo y presidente de la
otra comisión creada con el mismo cometido, se benefició personalmente
de la privatización del sistema.
Los medios de comunicación, que prepararon el terreno a la operación
desde los años noventa, agitando el fantasma del cambio demográfico para
favorecer la privatización, también fueron un puntal de la operación
¿Inocente?
En los medios de comunicación los lobbystas tienen una
presencia muy importante. Los de la organización empresarial alemana
Initiative Neue Soziale Marktwirtschaft (INSW) propugnan privatización,
desregulación y flexibilización, y han sostenido una campaña contra el
salario mínimo.
En algunos debates televisivos han llegado a participar
hasta tres miembros del INSW en el mismo programa en calidad de
“expertos independientes”.
“La gente puede pensar que si tantos
expertos coinciden en un mismo punto de vista, es que la tesis que
defienden debe ser la correcta”, se lee en una publicación del sindicato
Verdi." (Rafael Poch, La Vanguardia , Rebelión, 12/11/2012)
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