"No queremos pagar la deuda odiosa - Texto entregado al Gobierno de España
En el año 2000 la deuda pública española fue del 59’4% del PIB de
acuerdo con los datos de la oficina Eurostat. Sin embargo y como
consecuencia de la crisis se prevé que en 2012 dicho ratio haya subido
hasta el 85’3% del PIB, mientras que en los
Presupuestos Generales el Gobierno estima que en 2013 se incrementará
hasta el 90’5% del PIB.
En cantidades absolutas lo previsto para 2013
significan un total de 728.800 millones de euros. Asimismo, en concepto
de pago de intereses el Gobierno ha previsto la cantidad de 38.589
millones de euros.
Esta deuda tiene diferentes orígenes, como consecuencia de la crisis
financiera y económica, y sin más datos es difícil dilucidar qué parte
corresponde a las necesidades de financiación de la activación de los
estabilizadores automáticos, de los planes de estímulo o de los rescates
bancarios.
Sin embargo, sí cabe reconocer que en comparación con las
grandes entidades financieras el contexto de financiación del Estado ha
sido enormemente injusto. Al menos en las dos formas siguientes:
1) En primer lugar, mientras el Banco Central Europeo (BCE) pone a
disposición de las entidades financieras una financiación muy barata y
prácticamente ilimitada, los Estados tienen que recurrir exclusivamente a
los mercados financieros de deuda pública en un contexto de recesión
económica –con las implicaciones que ello conlleva en términos de
rentabilidad y precio de los títulos de deuda-. (...)
Es decir, estas entidades financieras pueden acceder a financiación a
un tipo de interés muy reducido y prestar esas cantidades al Estado a
tipos de interés mucho más elevados.
Situación paradójica teniendo en
cuenta que por otros mecanismos y de forma sistemática es el propio
Estado, junto con las instituciones europeas, el que está rescatando a
las entidades financieras.
2) En segundo lugar, porque gran parte de la financiación obtenida
por el Estado ha tenido como destino el salvamento del sistema
financiero o de otras entidades empresariales.
El esquema lleva a que el
Estado se endeude no para hacer frente a los gastos corrientes o de
inversión en la economía real sino para prestar el dinero de nuevo en
condiciones favorables a sujetos privados cuyos intereses no son
necesariamente coincidentes con los de los ciudadanos.
Informes
independientes, como el del técnico de hacienda D. Agustín Turiel,
plantean que el total de este tipo de endeudamiento “ilegítimo” asciende
a 95.671 millones de euros sólo entre 2008 y 2010.
No cabe duda de que gran parte de las emisiones de deuda pública de
los últimos años se han suscrito a través de los mecanismos arriba
descritos, produciéndose así un ilegítimo rescate a las entidades
financieras de toda Europa.(...)
Por esa razón nuestro grupo considera que es posible calificar gran
parte de los contratos de deuda pública con el concepto de “deuda
odiosa” tal y como aparece recogido en la doctrina internacional sobre
la cuestión. (...)
Por los motivos anteriormente expuestos consideramos necesario poner en
marcha una auditoría de la deuda pública que estudie todas las
suscripciones de títulos con objeto de poder identificar qué contratos
pueden considerarse “odiosos”.
Por esa razón, proponemos asimismo la
creación de una comisión formada por expertos de diferentes ámbitos de
la vida social y económica, incluyendo a las múltiples organizaciones
especializadas en este tema que trabajan en la línea apuntada desde hace
años tanto a nivel nacional como internacional." (Pijus Economicus, 23/01/2013)
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