¿Una vez admitida a trámite la ILP, qué haréis para evitar que se vean recortadas vuestras demandas?
Se admite a trámite. Dicen que lo quieren tramitar por
la vía de urgencia. En esto nosotros estamos de acuerdo. Sabemos que es
urgente, y cuanto antes mejor, porque de hecho ya van cuatro años tarde.
Lo que no aceptaríamos es que se utilice la tramitación de urgencia
para rápidamente sacarse este tema de encima y aprobar un proyecto en el
que no se respeten las medidas de mínimos.
Ya hemos dicho que las
medidas de la ILP son de mínimos y no de máximos, y por tanto son
irrenunciables. No nos contentaremos con que lo aprueben solo para una
parte de la gente afectada. Toda la gente afectada, cada una de las
personas afectadas, merece una segunda oportunidad y por lo tanto
nosotros mantendremos toda la movilización y el máximo de la presión
social para conseguir que respeten estas medidas de mínimos.
Estamos
dispuestos a dialogar y negociar tanto como haga falta para ampliar
estas medidas, porque somos conscientes que con esto no se resuelve el
problema de la vivienda y que hacen falta muchas más medidas. A lo que
no estamos dispuestos es a que se reduzca, y por lo tanto la estrategia
es lo que ha funcionado hasta ahora: mantener y aumentar la presión
social y responsabilizar directamente a cada diputado y diputada.
En el
sentido en que es importante que en temas tan cruciales como los que
estamos tratando, que afectan la vida y el sufrimiento de miles de
personas, empiecen a ser más conscientes del peso de su voto y de sus
decisiones, no es simplemente una negociación entre partidos o
ideologías.
Más allá de la disciplina de voto de partido, apelamos a su
conciencia individual. Por eso entregamos cartas a todos los grupos para
que las hicieran llegar a todos los diputados y diputadas y estamos
esperando que nos las devuelvan. Hasta el día de la manifestación
estaremos esperando respuesta a estas cartas. Algunas cartas ya nos han
llegado y estamos esperando que en los próximos días nos lleguen más.
¿Os han llegado de todos los partidos?
No. El día 16 con la manifestación haremos público qué diputados y
diputadas han contestado, y el sentido de esa respuesta. A partir de
entonces, aquellos que no se comprometan con esas demandas de mínimos,
se encuentre en la fase que se encuentre la tramitación de las
propuestas de ley, las haremos directamente responsables del sufrimiento
de la gente y por tanto informaremos públicamente. Los señalaremos en
el sentido de que informaremos a la ciudadanía de que estas personas son
responsables de que no prosperen estas medidas.
¿Eso es el escrache?
Exacto, el escrache.
¿En qué consiste?
Lo
que lo ha inspirado son las campañas que se dan, salvando las
distancias, en un momento en que se produce una situación de injusticia
que clama al cielo, postdictadura en Argentina y otros países de América
Latina, donde la justicia y el poder político no responden a esas
injusticias después de la dictadura, sino que hacen leyes de amnistía
que hacen que torturadores y asesinos se puedan mover con impunidad.
Como no hay justicia formal, se organiza una justicia social, y es la
ciudadanía la que, sin hacer ningún tipo de acto violento, se organiza
colectivamente para señalar estas personas, para visibilizarlo y que
todo el mundo sepa que aquella persona, que se mueve en aquél barrio, y
que va a comer ahí, que trabaja allá y que hace ese acto público, es
responsable de esta serie de cosas.
En Argentina esto se hacía con
carteles informando de lo que había hecho esa persona en su barrio, en
su trabajo, ... Nunca atacando físicamente ni agrediendo en absoluto,
pero sí informando a todo el mundo de sus responsabilidades. Debemos
salvar las distancias, porque no estamos hablando de una dictadura, como
mínimo en sentido clásico.
Estamos hablando de una dictadura
financiera, porque ahora mismo todas nuestras políticas sociales y
derechos fundamentales están comprometidos por las travesuras de esta
clase financiera, así que, si bien en un contexto diferente, hay una
similitud profunda, con una situación de injusticia generalizada, de
vulneración de derechos fundamentales en la que los responsables no solo
no tienen que responder por sus crímenes sino que además son premiados
por la gestión pública. Delante de esto, no hay justicia y hace falta
que la ciudadanía se organice para hacer justicia.
¿Y esto en qué se concretará?
Se concretará en lo que ya hemos empezado a hacer, campañas a través de
redes sociales e internet en las que interpelamos directamente a las
personas, a través de correos o de tweets, para recordarles que estamos
pendientes de su posicionamiento y si en estas primeras semanas no hay
respuestas positivas después de esta interpelación, veremos como hacerlo
presencialmente.
Siempre sin agredir a nadie ni hacer ningún acto
violento, porque somos un movimiento pacífico, y de hecho hemos evitado
muchos actos de violencia, como son los desahucios, o como son los de
las personas que nos llegan desesperadas a las reuniones diciendo que
harán una barbaridad porque no pueden más.
Hemos canalizado y evitado
mucho malestar social, porque somos un movimiento pacífico, pero sí que
informaremos públicamente de los movimientos de estas personas y de sus
responsabilidades." (eldiario.es, 15/02/2013)
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