"Lo que sí fue interesante fue su
respuesta (de Alexis Tsipras, el dirigente del partido Syriza) a la pregunta de por qué Syriza no ha considerado como
alternativa salirse del euro. Indicó que la población griega no lo
aprobaría y consideró que sería un error plantearlo ahora. Me pareció
una respuesta inteligente e incluso convincente.
Pero me parece un error
que tal alternativa no se considere, incluso como táctica negociadora
con la Troika, porque en contra de lo que constantemente se publica, la
salida de Grecia del euro es lo último que la Troika (y el Gobierno
Merkel) desea. Es más, Mark Weisbrot, del Center for Economic ana Policy
Research, enfatizó que es más que improbable que el sistema de Gobierno
de la Eurozona llegue a responder a las justas demandas de Syriza.
Y en
tal caso, habría que convencer a la ciudadanía de que, en caso de que
la Troika no respondiera favorablemente, la salida del euro sería la
única posibilidad para que Grecia saliera de la crisis.
Mark Weisbrot
señaló que (como el fundador del partido socialdemócrata PASOK, Andreas
Georgios Papandreu, padre del actual líder del partido Georgios Andreas
Papandreu, había indicado), la entrada de Grecia en el euro había sido
un error. Mark Weisbrot se refirió a la experiencia de Argentina cuando
rompió con la paridad con el dólar.
En contra de todos los vaticinios de
desastre, la economía se recuperó rápidamente, mucho más rápidamente de
lo que hubiera ocurrido en caso de no romper aquella paridad del peso
con el dólar. A partir de 2002, Argentina se recuperó rápidamente, con
un elevado crecimiento económico y reducción de la pobreza (se redujo un
70%).
Y esta recuperación no se basó en un crecimiento de las
exportaciones, sino en un estímulo de la demanda e inversión doméstica.
El Estado argentino recuperó, no sólo su control sobre la política
monetaria, sino también fiscal, que es lo que le falta a Grecia para
salir de la crisis.
En realidad, subrayó Mark Weisbrot,
Grecia está mejor situada que Argentina para poder romper con la paridad
del euro. Su PIB per cápita es tres veces superior al de Argentina. Y
las exportaciones son el doble que las de Argentina. Su devaluación de
la moneda facilitaría tales exportaciones.
Y para pagar sus
importaciones puede conseguir estos fondos en otras fuentes, que no son
las que le sirven ahora a unos intereses abusivos. Hay mayor pluralidad
de fondos de capitales hoy que en 2002, cuando Argentina rompió con el
dólar. Mark Weisbrot añadió que, en realidad, las necesidades de capital
externo en Grecia son mucho menores de lo que constantemente se cita.
Si no fuera por el pago de la deuda, Grecia tendría una balanza de pagos
casi equilibrada, con un déficit de sólo el 0,3% del PIB. Con el gran
abaratamiento que implicaría la devaluación del euro, habría un enorme
flujo de inversiones en aquel país. Mark Weisbrot añadió que no hace
falta mirar sólo a Argentina. Malasia, Corea del Sur y Tailandia
(durante la crisis financiera asiática) rompieron con las directrices
del FMI y salieron de sus crisis más rápidamente que las proyecciones
que el FMI ha hecho para Grecia.
Lo sorprendente del caso es, como
también señala Mark Weisbrot, que ninguna fuerza política con
posibilidad de gobernar está hoy explorando la posibilidad de salirse
del euro, ausencia de debate que debilita a Grecia en su postura
negociadora frente a la Troika.
Un tanto igual ocurre en España, donde
el argumento que constantemente se utiliza en los mayores medios de
información y persuasión es que la salida sería un desastre, ignorando,
por lo visto, que el desastre ya está aquí, con el agravante de que, si
no se hace nada, el desastre continuará por muchos, muchos años.
De ahí
la urgencia de que se introduzcan en el debate nuevas alternativas,
incluyendo la salida de España del euro." (Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista digital SISTEMA, 15 de febrero de 2013, en www.vnavarro.org, 15/02/2013)
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