"El presidente de la patronal CEOE, Juan Rosell, dijo en un programa de Salvados,
de La Sexta, que “la falta de crédito es terrible, tremenda”. Bien.
Pero a continuación afirmó que entendía que las entidades financieras no
concedieran más créditos: “Probablemente, yo tampoco daría los créditos
que rechazan las entidades porque el índice de morosidad en España es
muy alto; en estos momentos es del 11%”, se lamentó Rosell.
No fue una
respuesta que tuviera buena acogida entre algunos de sus
correligionarios, que apuntaron que su respuesta podía estar influida
por la pertenencia de Rosell al Consejo de Administración de Caixabank.
El hecho cierto es que desde mediados de 2009 hasta final de 2012 el
crédito bancario al sector privado ha caído en España un 9,2%, con una
reducción en torno a 172.000 millones, equivalente al 17% del PIB, según
el informe Las restricciones financieras de las pymes españolas: la importancia del crédito bancario, elaborado para Funcas
por Joaquín Maudos, catedrático de Análisis Económico de la Universidad
de Valencia.
Las pymes —las que tienen entre 10 y 249 trabajadores— son
las que más sufren esta situación. Y en España dan empleo al 74,5% de
los trabajadores, según el informe citado. Además de escaso, el crédito
es más caro, porque el 80% de las pymes declara que han aumentado los
costes de financiación. (...)
Una de las razones que ha generado este problema es que buena parte de
los bancos, sobre todo los procedentes de las antiguas cajas, ya han
caído víctimas de su mala gestión y de su apego al ladrillo y han tenido
que ser socorridos por los contribuyentes (los mismos a los que les
rechazan el crédito).
Estos zombis bancarios han agudizado el problema
del crédito. Los clientes de las antiguas cajas, sobre todo si son
pymes, se han quedado de la noche a la mañana sin prestamistas. ¿Dónde
pueden ir las pequeñas empresas (muchas de ellas exportadoras y con
proyectos viables) de la Comunidad Valenciana, por ejemplo, si ha
desaparecido el Banco de Valencia, Bancaja y la CAM?
Las entidades financieras que siguen vivas no les conocen y no tienen
su historial de crédito, un aspecto clave en un momento en el que
abundan las dudas sobre la posibilidad de cobrar deudas. Además, los
bancos sanos no pueden renovar el 100% del crédito con una empresa si
antes le habían concedido el 50% y lo compartían con otras entidades que
ya están enterradas. (...)
“Las entidades que se han nacionalizado o que han recibido ayudas del
Estado no estaban en disposición de ofrecer crédito hasta que
recuperaran su solvencia y su capital. Ahora ya lo tienen y podrán
conceder crédito cuando llegue el momento”, comenta. ¿Significa eso que
Bankia, CatalunyaBanc y Novagalicia van a conceder créditos después de haber recibido los 40.000 millones inyectados?
En teoría sí. “Tenemos tres magníficos bancos saneados y con liquidez.
Hay que utilizarlos de la forma más adecuada, tenemos que usar esa
palanca para impulsar la concesión de crédito”, dijo hace unos días De
Guindos, en el Congreso de los Diputados. (...)
No obstante, el propio responsable del FROB,
Antonio Carrascosa, admite que es difícil que el crédito regrese con
fuerza en 2013. “La historia económica demuestra que así como el crédito
continúa concediéndose cuando aparece una recesión, también es cierto
que no vuelve a aparecer hasta que el PIB se recupera y sale de la
recesión.
Es decir, el crédito no se antepone a una recuperación de la
economía, sino que va por detrás. La economía española debe arrancar con
las reformas realizadas por el Gobierno”, asegura.
Para engrasar la maquinaria del crédito, el 23 de febrero pasado el
Gobierno anunció una línea de crédito extraordinaria de 22.000 millones
del Instituto de Crédito Oficial (ICO), “en condiciones más ventajosas
que las que ofrecen los bancos”, a la que se sumarán 10.000 millones que
movilizarán las entidades financieras. Sin embargo, los expertos
consideran estas cantidades pequeñas para solucionar un problema tan
grande como este. (...)
Los economistas consultados coinciden en el diagnóstico: España es un
enfermo grave que debe sobrevivir con menos crédito. Ahora, el total
asciende a 2,87 billones. El tema es más grave porque el caso español
tiene otro elemento que pesa como una losa: la banca sigue contaminada
por el enorme peso del ladrillo, cuyos activos se deprecian y lastran la
recuperación del sector.
No hay que olvidar que la mitad del
crecimiento del crédito en la burbuja estuvo relacionado con el negocio
inmobiliario, promotor, constructor e hipotecario. La caída de valor del
ladrillo está afectando incluso a las entidades más sanas y grandes, lo
que les paraliza a la hora de aceptar más riesgos, aunque sea en otras
actividades industriales.
Por eso, muchos expertos consideran que no se
ha culminado la recapitalización de la banca y que la maquinaria del
crédito no arrancará hasta que se despejen del todo las dudas sobre si
está correctamente tapado el agujero del ladrillo.
La perspectiva no es buena. “El sistema financiero tendrá problemas
este año y el crédito caerá más que en 2012. Europa ha exigido unas
medidas de restricción de préstamos a las entidades nacionalizadas que
no les animarán a conceder más, sino todo lo contrario”, apunta José
Carlos Díez, economista jefe de Intermoney.(...)
¿Qué está fallando, la oferta o la demanda? Ángel Laborda, director
de coyuntura de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), considera
que las dos cosas. “La oferta de crédito por parte de los bancos es
menor que antes porque no pueden acceder a los mercados internacionales
y, por lo tanto, tiene escasa financiación y más cara.
El dinero que
consiguen de sus clientes, captando depósitos, lo destinan
prioritariamente a sus vencimientos de deuda. Si la prima de riesgo está
por encima de 200 puntos básicos, se financian a precios muy caros.
Falta bastante tiempo para que se normalice la situación”, concluye.
Respecto a los clientes, Laborda cree que la banca cada vez exige más
requisitos “para ser solvente”. “Después de una etapa en la que dieron
créditos con mucha alegría, ahora son muy severos”. Ante esta situación,
prefieren colocar su dinero en deuda pública, con menos riesgo y más
rentabilidad.
Otro factor que frena a la banca es que su relación entre créditos y
depósitos es muy alta, alrededor del 140%. Es decir, que por cada 100
euros en depósitos tienen concedidos créditos por valor de 140 euros. Y
los 40 restantes han sido financiados con préstamos de inversores
mayoristas que ahora exigen su dinero al llegar los vencimientos.
Europa
ha exigido a la banca española que acerque esta relación hasta el 100%,
otro incentivo para no prestar. Por último, los informes de los
analistas auguran un incremento de la morosidad en hipotecas y pymes,
como ha confirmado Bankia. Es la profecía autocumplida: si cortas el
crédito, aumentará la morosidad, seguro. (...)
Miguel Ángel Bernal, profesor del Instituto de Estudios Bursátiles
(IEB), lo explica gráficamente: “No se puede luchar contra un tigre con
un matamoscas. Ante este gigantesco problema, no se pueden plantear
temores inflacionistas.
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