"...llega a mis
oídos la noticia de que en Suiza se ha creado el primer sindicato de
trabajadoras del sexo. Esto es, por lo menos, sorprendente a primera
vista y las dudas sobre el concepto en si se me plantean de inmediato.
El tema ha revolucionado Suiza, aunque seguramente mucho menos de lo que
lo hubiera hecho en nuestro país. La fundadora del sindicato, Angelica, nos cuenta los pormenores de esta peculiar experiencia asociativa.
¿Cómo y cuándo nace la idea de constituir un sindicato?
Lo que me empujó a hacer realidad de este sueño fue
la proposición del UDC, un partido de extrema derecha aquí, en Suiza,
que pedía que sacaran a las prostitutas de las calles porque estaban al
lado de las escuelas, algo que no era cierto.
Acudí al Gran Consejo de
Ginebra para hablar de nuestra situación y decir que era absolutamente
falso lo que afirmaba UDC, que podían venir a comprobarlo ellos mismos.
Así nació el Sindicato. Todas las chicas nos organizamos y pedimos
ayuda a sindicatos de Francia,que tienen ya una larga carrera.
¿Qué utilidad puede
tener el sindicato para las prostitutas? ¿Crees que un sindicato de otro
oficio es tratado de la misma forma?
El hecho de hablar todas con una sola voz; que
podamos mejorar nuestras condiciones de trabajo, esa la idea. Que cada
prostituta se sienta bien en su trabajo. Que tenga un reconocimiento
social como prestataria de servicios sexuales.
Estamos en contacto
permanente con la Brigade des Moeurs (la policía que se encarga de la
prostitutas). Siempre están disponibles, nos han felicitado
calurosamente por el hecho de haber creado un sindicato; los políticos
también nos han dado su apoyo. En fin, hay muy buena comunicación.
¿Cuáles son las condiciones actuales de la prostitución en Suiza? ¿Hay protección legislativa? ¿Cómo está vista socialmente?
Creo que, socialmente, se ve como un estigma
existente en todas las sociedades occidentales y que no va a desaparecer
por el hecho de que haya un sindicato. La prostitución es mucho más
difícil de erradicar que cualquier otra cosa. Jurídicamente,es un
trabajo legal. Un trabajo considerado como independiente.
Nosotras
tenemos un certificado de salario que nos permite de pagar impuestos,
pagar una pensión para la vejez, además de todos los seguros sociales,
como cualquier trabajador independiente.
Si una prostituta tiene un problema aquí, puede
llevarlo a los tribunales, puede llamar a la Policía, que se defiendan
sus derechos. Me parece una situación óptima, aunque eso no excluye que
siga habiendo problemas. Hay gente que se aprovecha de la situación de
las prostitutas y les cobran alquileres muy elevados para poder ejercer
su oficio, etc. (...)
Para luchar contra lo que llamáis “competencia desleal”, os enfrentáis a las mafias y redes de explotación. ¿Hay alguna posibilidad de que las autoridades se decidan a combatir estas mafias de forma real y efectiva?
En Suiza, cada cantón tiene su propia ley de
prostitución. Así que, en cada uno, la situación es muy distinta. La
trata de blancas y la competencia desleal son dos cosas diferentes. Las
redes mafiosas trafican con personas y pueden imponer precios bajos,
pero no es eso lo que nosotras consideramos competencia desleal.
En
Suiza, el proxenetismo, la explotación de personas obligadas a ejercer
la prostitución es un delito. Nosotras podemos llamar a la policía
cuando descubrimos que hay chicas que están siendo explotadas. La
intervención de las fuerzas del orden es de gran ayuda en estos casos.
Cuando hablamos de competencia desleal, nos referimos
a chicas que trabajan por 30 euros, porque creen que es muchísimo
dinero pero aquí, en Suiza, esa cantidad es una miseria. Ofrecer el
mismo servicio que nosotras realizamos por un precio tan bajo es
competencia desleal.
Nosotros insistimos a las chicas que se ponen en
contacto con nuestro sindicato a que establezcan un precio estándar.
Sobre todo por ellas. El mercado existe, está establecido y no deberían
trabajar por menos dinero,tienen que respetar a sus compañeras.
¿Crees que se confunde permanentemente la trata, las mafias con prostitución voluntaria?
Si, es verdad. Hay mucha gente que cree que todas las
prostitutas son víctimas y no entienden que hay personas que eligen
voluntariamente esta profesión. Necesitamos que comprendan que nosotras
podemos ser un elemento muy importante en la lucha contra la trata de
seres humanos porque sabemos cuál es la situación, vemos lo que pasa y
además podemos denunciarlo a la policía.
¿Puede ser que se utilice la trata por parte de las autoridades y la prensa para así poder englobar a todas las profesionales y hacer leyes más restrictivas con la excusa de los derechos humanos?
El argumento preferido de las feministas extremas es
afirmar que somos todas víctimas y necesitamos ser salvadas. Sobre todos
los católicos, que tienen siempre un mensaje de salvación. No son
capaces de entender que uno puede elegir libremente esta profesión. Pero
hay una gran diferencia entre un trabajo elegido voluntariamente, con
todas sus consecuencias, y la trata de blancas, las mafias que obligan a
las personas a prostituirse. (...)
¿Cuáles son las máximas aspiraciones sociales del sindicato?
Que se mejoren las condiciones laborales, que sean
dignas, que se reconozca esta profesión. Pedimos la creación de una guía
para las prostitutas que se inscriben a la Brigade des Moeurs; un día
de información de los riesgos sanitarios y acceso gratuito a las pruebas
de enfermedades de transmisión sexual.
Estamos luchando por la creación
de ese día de información. Queremos que las chicas que son víctimas de
mafias sepan que existe una ley que protege sus derechos en estos casos.
Que hay toda una estructura social que puede ayudarlas. Inscribirse a
la Brigade des Moeurs y recibir toda esa información puede resultar muy
útil para acabar con casos de explotación." (Sergi Ribas, prostitución: una visión (sub)-objetiva, compleja y global, 18/04/2013)
No hay comentarios:
Publicar un comentario