18.4.13

Un hombre muere al rompérsele la aorta tras nueve meses de espera


 “Mi hermano murió ahogado en su propia sangre después de esperar nueve meses a que le operaran”. Laura Canabal resume así de crudamente el fallecimiento de su hermano Luis, quien cumpliría 49 años el próximo 5 de mayo. 

Según los papeles que aporta Laura, su hermano entró en lista de espera para operarse de un aneurisma (ensanchamiento) de aorta el 10 de mayo de 2012. Falleció, según recoge el certificado médico, por una “rotura de aneurisma disecante de aorta” a las 00.30 del 21 de febrero de 2013. Es decir, de lo que se suponía que iban a tratarle.

 Estuvo a punto de ser operado en enero, pero llegaron pacientes más graves, indica un portavoz de la Junta de Castilla y León. Los abogados de la familia tienen preparada una reclamación patrimonial contra el Servicio de Salud autonómico.

La consejería confirma los datos que ofrece Laura. En un correo enviado a este periódico, un portavoz describe que se trata de un “paciente diagnosticado de aneurisma de aorta ascendente con insuficiencia aórtica”, y que fue “incluido en lista de espera quirúrgica el 10/05/2012”.

El problema es que fue considerado de prioridad 3, “no urgente”, lo que, según la web de la consejería, indica que son “pacientes cuya patología permite la demora del tratamiento, ya que aquella no produce secuelas importantes”. “Los pacientes en espera son valorados en función de esa prioridad”, indica el portavoz de la consejería.

Laura Canabal y su abogado, Javier de la Peña, de Lex Abogacía, creen que, obviamente, “visto lo que ha pasado”, aquella calificación no era buena. (...)

Además, hubo mala suerte. “La intervención llegó a estar programada en enero de 2013 y fue suspendida como consecuencia de urgencias quirúrgicas en pacientes ya ingresados en la unidad coronaria”, indica el portavoz.

Laura se indigna cuando se entera de que su hermano estuvo a punto de ser operado. “Si tenían tanta lista de espera, ¿es que no hay otros hospitales en España para hacerlo?”. (...)

A Laura le cuesta concluir la historia. Dos meses después del fallecimiento de su hermano, tiene depresión y rompe a llorar con facilidad. “En urgencias pasó cuatro horas, hasta que se dieron cuenta de lo que le pasaba. Llamaron al hospital de León porque en el del Bierzo no hay cardiología, y tardaron una hora en mandar la ambulancia. Nada más montarlo en ella, falleció”.

Los informes médicos confirman esta versión. “Paciente que ingresó el 20/02/2013 sobre las 20.00 en urgencias”, escribe el jefe de guardia de hospital El Bierzo. “Se diagnosticó de aneurisma disecante de aorta. Fue trasladado en UVI móvil desde el servicio de urgencias hacia el Hospital de León. A los pocos kilómetros de salir, empezó con problemas hemodinámicos que no responden a tratamiento, dando la vuelta y regresando a nuestro hospital, donde ingresó ya cadáver”.  (...)

“No sé si mi hermano podía haberse salvado, pero no le dieron la oportunidad. Primero, con la espera en operarle, y luego con el tiempo que le tuvieron en urgencias pese a conocer su historial. No sé si quieren cargarse el sistema sanitario, pero a mí, desde luego, no me podían haber hecho más daño”, concluye Laura."   (El País, 17/04/2013)

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