"La particularidad que tiene es que pretende objetivizar -entre
comillas- la reducción de las pensiones, en base a parámetros que se
definen previamente, de forma que no sea necesario congelar
progresivamente las pensiones, como ha ocurrido los últimos años, con lo
que se evita una conflictividad social y política.
Se pasa el mal trago
de una vez y los llamados expertos le dan un barniz de importancia.
Permite plantear la ampliación del periodo de cálculo de las pensiones a
toda la vida laboral, como parece que está de acuerdo el comisario
Joaquín Almunia, o la aceleración de ritmos en el retraso de la edad de
jubilación a los 67 años.
En Alemania, y otros países, es más suave. Por
razones de conveniencia política y electoral no parece que se hará
ahora, pero no tienen inconvenientes en hacerlo más adelante.
¿Qué es el llamado factor de equidad intergeneracional que han fijado los expertos?
Establece
una fórmula matemática para desarrollar la esperanza de vida y
trasladarla a una reducción de las pensiones que va del 0,7% al 20% de
recorte final. Supondrá una reducción del poder adquisitivo. Va a ser
una reducción absoluta en pensiones.
¿Y el factor de sostenibilidad?
Establece
la revalorización automática de las pensiones. Se deja de utilizar el
IPC y se toman en cuenta varios parámetros, que limitan la caída y la
subida. Lo que conlleva es una reducción de las pensiones en cuantía
importante, ya que las revalorizaciones van a ser en el horizonte
previsible inferiores al IPC y en muchos casos congelaciones, como
seguro que pasará para el 2014, lo que se unirá a las anteriores.
Si el gasto en pensiones sobre el PIB es inferior al resto de UE, ¿por qué se plantea ahora esta nueva revisión?
Como
consecuencia del desastre económico, derivado del desastre bancario,
estamos con tasas de desempleo enormes, que dan lugar a una recaudación
inferior. Se ha roto la tendencia superavitaria de la Seguridad Social.
Se ha cortado por la crisis, debido, en buena parte, al rescate
bancario, inmobiliario y a las políticas publicas, que se han revelado
desastrosas, y todo ello ligado a la corrupción política, inmobiliaria y
bancaria, por un lado.
Y, por otro, a una política del Gobierno español
y del gran capital español de intentar salir de la crisis sobre la base
de ir al modelo anterior con una reducción de los salarios y del coste
laboral. El ministro español De Guindos dice que la economía gana
competitividad, gracias a la reforma laboral. Se gana con la reducción
de coses salariales, y el de Seguridad Social es uno más.
¿Competitividad «a lo chino»?
Sí.
No es una competitividad sana, como se desarrolla en otros países
avanzados. No apuesta por esa competitividad de exigir a las empresas
que inviertan y se esfuercen, sino que van a la vía fácil la de salarios
muy bajos, de reducción de costes salariales y de la seguridad social.
Pero, el PIB que se gasta en pensiones es poco más del 10%, y en 2050, el 16%.
El
gasto en pensiones es inferior. Estamos en poco más del 10%. Ha
aumentado un poco porque se ha reducido el denominador del PIB. Estaría
en el 16% en el 2050, pero con el efecto de las reformas del 2011 se
reducirá al 13,7%. Creo que los recortes están subvalorados, van a ser
más intensos y la reducción será mayor.
Eso sí, alcanzar los parámetros
de 38,5 años de cotización para tener la pensión plena, ya no se
llegará, por lo que habrá también una reducción de costes. Es una medida
directa del mercado de trabajo. Sin hacer nada más, bajaría el coste.
Creo que la reducción será inferior al 13,7%.
¿Hay que contratar, por tanto, pensiones privadas?
¿Cómo,
si no tienes trabajo o tienes sueldos bajos?. Lo que se pierde de
pensión pública no se puede compensar con la privada. Porque la gente
solo podrá pagar cuando esté trabajando, no cuando esté sin trabajar.
Con el nivel salarial previsto a la baja, cotizará por una cantidad
pequeña.
En pensiones privadas, por cantidades pequeñas no es rentable,
porque están afectadas por gastos de tramitación muy importantes.
Estudios del IESE de Navarra determinan que de los más de mil fondos
privados solo tres han tenido rentabilidad por encima de la inflación.
¿Qué habría que decir a los políticos para que no acepten las propuestas de los expertos?
Que
es una vuelta atrás de una de las conquistas del siglo XX. Gracias a
las pensiones públicas se evitó la pobreza en la tercera edad. Es un
factor clave para limitar la pobreza y contar con una vida digna. Con
estos recortes, esto se compromete.
Porque con unas y otras medidas la
pensión va a caer entre un 30 y un 40% por lo menos. Esta pérdida estará
muy desigualmente repartida. Vamos a volver atrás, en relación a 25 y
30 años." (Juanjo Basterra, Gara, Rebelión, 16/04/2013)
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