26.6.13

¿Es posible un estallido violento en España?

"Es un debate recurrente y que gana presencia a medida que los efectos de los recortes y la crisis afectan a capas de población cada vez más amplias. Las organizaciones sociales llevan un tiempo advirtiendo que la situación de muchas familias es desesperada, lo que podría desencadenar un estallido de violencia. (...)

En España han cobrado cierta repercusión mediática algunos casos de suicidio, sobre todo relacionados con desahucios inminentes. Además, dos personas se han quemado a lo bonzo en lo que va de año y los Tedax han desactivado varias bombas caseras en diferentes puntos del país.

 Sin embargo, ni los expertos ni la policía consideran la posibilidad de que se produzca una escalada de violencia en España, ni siquiera al nivel de Grecia, aunque advierten de que siempre hay un grado de incertidumbre que puede cambiar el escenario. Estos son los principales factores para que no se produzca un estallido social.

 El historiador y profesor de la Universidad Complutense Rafael Cruz, especializado en violencia colectiva, apunta que la protesta en España está “absolutamente canalizada” por una “intensa movilización de carácter pacífico”.

 “Si predomina el cóctel molotov desaparece la movilización multitudinaria, y no creo que ese sea el interés ni los objetivos de las personas que están saliendo a la calle”, asegura. El fracaso de la convocatoria Asedia el Congreso, el pasado 25 de abril es, para los expertos, una prueba de que el discurso de la violencia no tiene repercusión. El profesor de la UNED Juan Avilés, autor del libro 

 El nacimiento del terrorismo en Occidente, considera que, en lugar de violencia, asistiremos al surgimiento de nuevas fuerzas políticas al margen de los partidos tradicionales, como ha ocurrido en Grecia –con Syriza– o en Italia –con el Movimiento 5 Estrellas–. “En el fondo poner una bomba es muy fácil, pero esto no tiene mucho que ver con la reacción de la gente a la recesión económica, que ha ido en otras direcciones”, explica. (...)

El caso paradigmático es ETA. “En los años 70 hubo un ambiente más favorable a la aparición de este tipo de grupos, pero, hoy en día, en Europa occidental y en buena parte del mundo, la violencia como respuesta a los problemas está bastante desacreditada”, sostiene Avilés.  (...)

En España, la familia, y no sólo la más cercana, desempeña un papel crucial. “Supone un importante lazo de solidaridad que impide que las peores consecuencias de la crisis salgan con más crudeza a la superficie”, desarrolla Julián Casanova, historiador y catedrático de la Universidad de Zaragoza.

 “Para que se produzca una situación de violencia generalizada debería quebrarse también el orden institucional, algo que se ha dado en mayor medida en Grecia que en España, por ejemplo”, añade. Sin embargo, Casanova advierte que podría saltar una chispa que cambiase totalmente el panorama, como un caso de represión brutal de los conflictos por parte de las fuerzas de seguridad. 

Un ejemplo es Suecia, donde los disturbios comenzaron después de que la policía matara a tiros a un inmigrante con problemas psíquicos. (...)

Las previsiones de la policía no contemplan que se produzcan episodios graves de violencia, “siempre que nos quedemos donde estamos” desde el punto de vista económico. “La experiencia en la lucha contra el terrorismo, sobre todo en inteligencia, nos permite identificar estos casos y separar a los violentos de los que quieren salir a protestar de forma pacífica”, zanja."         (La Marea, 22/06/2013)

No hay comentarios: