"En los dos últimos meses, una pequeña plataforma de afectados por las hipotecas, como es Stop
Desahucios Albacete (PSDA), ha conseguido parar varios desahucios,
firmar cuatro novaciones, lograr dos daciones en pago, obtener dos
moratorias y condonar una deuda, amén de los miles de firmas por la
dación en pago, la sensibilización ciudadana por el derecho a una
vivienda digna y el apoyo mayoritario de una sociedad que, harta ya de
políticas y políticos infames, grita a los cuatro vientos que este
genocidio financiero tiene que terminar por las buenas o por las malas.
Antonio e Isabel hoy ya pueden respirar después de haber firmado una refinanciación de su hipoteca (técnicamente novación) gracias a la intervención de la PSDA. Hasta ahora las VPO no se tocaban porque
–decían en los bancos- si se refinanciaban sus hipotecas, los
beneficiarios debían devolver la totalidad de las ayudas públicas.
Esto
que solo era media verdad, sólo valía para los 5 primeros años, y aunque
estaba así contemplado en los dos últimos planes trienales de VIVIENDA,
nadie se había molestado en comprobarlo y ni mucho menos aplicarlo.
Hasta que abrimos el melón con esta joven y pobre pareja, que tras haber
sido afortunados con la concesión de una magnífica VPO cuando el
trabajada en la construcción y ella en la limpieza, ahora se verían
abocados a casi perder su propia casa.
Cuando Antonio e Isabel
se quedaron sin trabajo, a base de no encender ni la calefacción y comer
muchas veces con sus padres jubilados, pagaban con dificultad sus 1100€
trimestrales hasta que a mediados del año pasado empezaron a dejar de
pagar. La eliminación de la subsidiación del préstamo hipotecario que Mª Dolores de Cospedal aplico en CLM,
como siempre a los más débiles, les puso el recibo de su hipoteca en
1580€ ya definitivamente impagables y la amenaza del desahucio
sobrevolaba más que una simple hipótesis.
Tras cerrárseles todas las puertas, hasta los impotentes servicios sociales municipales nos remitieron el caso a la PSDA
que, con más voluntariedad que medios, y gracias a la buena disposición
de un director bancario, sensible y receptivo, hemos logrado firmar una
novación de su hipoteca por un total de 150€ mensuales los dos primeros
años y 350€ a partir de entonces, solo alargando 9 años a los 15 que
les quedaban de hipoteca.
No es la panacea, claro, pero lo cierto
es que Antonio lloraba sin poder articular las palabras de
agradecimiento que seguramente quería expresar a quienes, desde la
gratuidad, solidaridad y voluntariado, habíamos estado con ellos
peleando. Ahora ya intuían que -de momento- no van a perder su casa y yo
puedo asegurar que ésta, no se la queda el banco." (Luis Ángel Aguilar Montero, Rebelión, 12/06/2013)
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