"A día de hoy son muchas las personas que se encuentran a la espera de un hundimiento de la burbuja inmobiliaria
que les permita acceder a la compra de una vivienda en propiedad. Sin
embargo, los meses pasan y parece que los precios no terminan de
ajustarse completamente.
¿Existen razones que lo justifiquen? Sí. ¿Ha
tocado la vivienda fondo? Ni muchísimo menos, al menos en mi opinión.
Los precios de las viviendas continuarán descendiendo paulatinamente
durante los próximos años sin que llegue a producirse una caída abrupta.
La ecuación fundamental que explica este comportamiento es bastante
simple: de un lado, el mercado laboral de nuestro país atraviesa una fase de profundo debilitamiento; y del otro, los potenciales compradores tienen un limitado (por no decir nulo) acceso a la financiación.
La conjunción de ambas variables debilita la demanda de inmuebles, lo que unido a la escasa predisposición de las entidades financieras por abaratar el precio de los mismos para no incurrir en pérdidas, convierte al mercado inmobiliario en un frigorífico de viviendas de gigantescas proporciones y a Sareb en el congelador público por antonomasia." (El blog salmón, 11/06/2013)
La conjunción de ambas variables debilita la demanda de inmuebles, lo que unido a la escasa predisposición de las entidades financieras por abaratar el precio de los mismos para no incurrir en pérdidas, convierte al mercado inmobiliario en un frigorífico de viviendas de gigantescas proporciones y a Sareb en el congelador público por antonomasia." (El blog salmón, 11/06/2013)
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