"La revista Social Europe Journal acaba
de publicar un artículo, “How Quarterly Capitalism Stifles Investment
And Wages”, escrito por George Tyler, que muestra la falsedad de los
argumentos utilizados por los economistas liberales que acentúan la
necesidad de bajar los salarios como la mejor manera de salir de la
crisis actual, mediante el aumento de la productividad y de la
competitividad, incrementando las exportaciones. El autor presenta
evidencia del error de este supuesto.
Para ello compara los
salarios por hora de los trabajadores en EEUU con los salarios por hora
de los trabajadores de los países nórdicos de Europa, los cuales son
mucho más elevados que los primeros. En realidad, los trabajadores del
norte de Europa reciben por hora diez dólares más que los
estadounidenses, lo cual es una cifra más que respetable. Y a pesar de
ello, la productividad es mucho mayor en los países nórdicos que en
EEUU.
George Tyler muestra las causas de este
diferencial. Una de ellas es que las empresas nórdicas invierten mucho
más que las estadounidenses. Y lo mismo ocurre en cuanto a investigación
y desarrollo (I+D). Las nórdicas invierten más que las estadounidenses
en dicha actividad.
Otra causa del diferencial de
productividad es el mayor nivel educativo de la ciudadanía (resultado de
tener mejores escuelas públicas en los países nórdicos) y, dato también
importante, estos países tienen mayor inversión de las empresas en el
propio trabajador y mejores relaciones laborales dentro de la empresa.
La participación del trabajador (individual y colectivamente) en la
gestión de las empresas es mucho mayor en las empresas nórdicas que en
las estadounidenses, donde tal participación es casi nula.
Previsiblemente, el trabajador se siente más cómodo e identificado con
la empresa en los primeros que en EEUU. La estabilidad laboral en las
empresas estadounidenses es mucho menor.
Añádase a ello que el empresariado
estadounidense controla no solo los salarios, sino también el nivel de
beneficios sanitarios que el trabajador y su familia tienen, con lo
cual, cuando el primero despide al segundo, este pierde la cobertura
sanitaria de él y/o ella y de su familia. Este es el mayor sistema de
control que el empresariado de EEUU tiene sobre sus empleados.
El
impacto disciplinario de esta medida es enorme y explica que EEUU sea el
país de la OCDE que tiene menos días perdidos como resultado de huelgas
y paros laborales. Tal situación no ocurre en los países nórdicos,
donde los servicios sanitarios son públicos, en lugar de privados.
Otra causa de que la productividad sea
mayor en los países nórdicos que en EEUU es la actitud del mundo
empresarial, muy fijada en conseguir el máximo nivel de beneficios en un
tiempo corto. Esta orientación “cortoplacista” contrasta con una visión
más a largo plazo del empresariado nórdico. Tyler muestra como la
orientación de conseguir beneficios empresariales lo más pronto posible
se consigue con una baja inversión, con unos salarios bajos, y con
insatisfacción laboral, que el empresario intenta contener con las
medidas disciplinarias citadas anteriormente.
Este es el tipo de
comportamiento empresarial más común también en España, que explica que
España sea también un país, como EEUU, que tiene menor productividad
horaria que los países nórdicos.
Es un síntoma del enorme poder del mundo empresarial en los medios de
comunicación así como en las instituciones políticas, que todo el
enfoque en aumentar la productividad haya sido en España el de bajar los
salarios.
Y mientras, los beneficios empresariales se están disparando
en España, mientras que la economía y productividad en el país continúan
estancadas. Esta es la consecuencia de lo que solía llamarse poder de
clase, que ahora no se denomina así por considerarse “anticuado”. (Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista digital
SISTEMA y en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, 1 de
noviembre de 2013, en vnavarro.org, 01/11/2013)
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