19.11.13

Las trabajadoras sexuales son las primeras en sufrir a consecuencia de cualquier propuesta que haga más peligroso contactar con los clientes

"(...) Acabo de firmar un comunicado feminista que se opone a la intención de penalizar a los clientes en Francia. La ley propuesta impondría una multa de 1.500 libras a los que pagaren por sexo, el doble en caso de reincidencia.

 Mi motivo para oponerme es totalmente diferente al de esos hombres: no la libertad sexual de los hombres sino la posibilidad para las mujeres de ganarse la vida sin ser criminalizadas y privadas de seguridad y protección. Empujadas aún más a la clandestinidad, las mujeres estarían a merced tanto de aquellos clientes que son violentos como de aquellos policías que son sexistas, racistas y corruptos y nada les gusta más que perseguir y abusar de las “malas mujeres”. 

Pero esto es la consecuencia inevitable de tales leyes. Las trabajadoras sexuales son las primeras en sufrir a consecuencia de cualquier propuesta que haga más difícil, y por tanto más peligroso, contactar con los clientes.
 
El hecho es que las trabajadoras sexuales no han conseguido contar con el apoyo de prominentes feministas a su larga lucha por la despenalización. En cambio, las feministas del sistema han encabezado los intentos de los gobiernos por hacer más difícil el trabajo de las mujeres. 

Su objetivo declarado es abolir la prostitución, no abolir la pobreza de las mujeres. Es esta una vieja historia y es doloroso que ahora se vea realzada con retórica feminista: disimulando su contenido antimujer al proponer la penalización de los hombres.


La necesidad de trabajar en la prostitución está en plena expansión con los recortes que han golpeado con la máxima dureza a las mujeres.  Cuando la Ley de reforma del Estado de bienestar  y la Ley de policía y crimen fueron llevadas al Parlamento en 2009,  pedimos a las diputadas feministas que se opusieran a ellas, en base a que muchas madres solteras que habían logrado subsidios para “progresar hacia el trabajo” progresarían hacia la esquina de la calle como única opción disponible. No obtuvimos respuesta. (...)

Fue en Francia en 1975, justo después de la famosa huelga de prostitutas que inició el moderno movimiento de trabajadoras sexuales en occidente: las mujeres habían ocupado iglesias, primero en Lyon y después por toda Francia, para protestar de que la policía las detuviera y multara mientras a la vez no hacía nada por acabar con los asesinatos y las violaciones. 

Constituyeron el Colectivo Francés de Prostitutas y proclamaron: “Nuestros hijos no quieren ver a sus madres en la cárcel”. Sus acciones inspiraron a las trabajadoras sexuales de aquí para formar el Colectivo Inglés de Prostitutas. Yo fui la primera portavoz: ninguna de las mujeres podía darse a conocer entonces, así que pidieron a esta respetable ama de casa, casada y activista feminista, hablar por ellas. Me alegré de aprender de las hermanas censuradas y ser dirigida por ellas.


El primer comunicado fue A favor de las prostitutas, contra la prostitución, ya que tantas de las que estaban en el movimiento de liberación de las mujeres eran hostiles a las trabajadoras sexuales y parecían confundir el trabajo con la trabajadora —muy parecido a como el ama de casa era confundida con el trabajo en la casa.  Seguimos repitiendo (en ambos casos): ¡nosotras no somos nuestro trabajo!


Casi 40 años después, las trabajadoras sexuales todavían tienen que hacer frente a las persecuciones y los procesamientos a lo largo y ancho del mundo. El intento francés de penalizar a los clientes sigue el “modelo sueco”, que inspiró también la Ley de Policía y Crimen del Reino Unido (2009). 

La oposición encabezada por el Colectivo Inglés de Prostitutas consiguió limitar la penalización de los clientes a aquellos que se estimara que “habían tenido sexo con una prostituta forzada o coaccionada”. Pero las redadas y detenciones de trabajadoras sexuales han ido en aumento, igual que la violencia contra las mujeres. (...)"      (No toques a mi puta. Dossier Selma James · Lluís Rabell, Sin Permiso, 10/11/2013)

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