"Existe hoy un ambiente de euforia en los círculos económicos y
financieros y, por lo tanto, también en los círculos políticos de mayor
peso en el establishment español, basado en la percepción de que la
Eurozona –como colectividad económica y monetaria- se está recuperando
y, como parte de esta recuperación, la economía española también está
saliendo del hoyo. (...)
Martin Wolf, el
comentarista en jefe de economía del Financial Times, hace una crítica
devastadora de este falso optimismo, crítica que no ha aparecido en
nuestros mayores medios. Para entender lo que está ocurriendo hay que
entender a dónde nos han llevado las políticas de austeridad y reformas
estructurales a los países de la Eurozona.
Y los datos muestran esta
realidad. Como bien señala Martin Wolf, el PIB de la Eurozona ha bajado
un 13% respecto a su tendencia previa a la crisis (en España este bajón
ha sido de 7,5% respecto a su pico pre-crisis; en Portugal un 7,6%; en
Irlanda un 8,4%; en Italia un 8,8%; y en Grecia un 23,4%).
Estos
porcentajes de pérdida de riqueza son enormes, causados en gran parte
por aquellas políticas que podrían haberse prevenido si se hubieran
desarrollado políticas de expansión de signo opuesto, como ocurrió en
crisis financieras y económicas anteriores, tales como el New Deal, en
EEUU (con el Presidente Roosevelt), y en el periodo post II Guerra
Mundial en Europa con el Plan Marshall. El haber llevado a cabo
políticas de signo contrario ha contribuido en gran manera a este bajón
tan notable.
Una consecuencia de
aquellas políticas ha sido un enorme crecimiento del desempleo, un gran
bajón de los salarios y una gran reducción de la demanda. El desempleo
en la Eurozona ha subido a un 12% (en España a un 26,3%; en Grecia a un
27,9%; en Portugal a un 16,5%; en Irlanda a un 13,8%; y en Italia a un
12%). Y en la mayoría de estos países, el desempleo entre los jóvenes
dobla estas cifras.
(Es interesante subrayar que las mismas voces que señalan que las
pensiones no se podran pagar porque hay demasiados ancianos y pocos
jóvenes, apoyan políticas que crean un gran desempleo entre los jóvenes
–un 56% en España, mostrando que el mayor problema para la
sostenibilidad de las pensiones no es la escasez de jóvenes, sino la
escasez de puestos de trabajo para los jóvenes y la precariedad y bajos
salarios de estos jóvenes). (...)
Pero, como bien señala Martin Wolf, Irlanda ha recuperado su
competitividad y sus exportaciones han aumentado considerablemente. Y en
cambio, su crecimiento económico está estancado, y ello resultado del
estancamiento del mayor motor económico y de producción de empleo, que
es la demanda doméstica, determinada por el nivel salarial, la tasa de
ocupación y el gasto público. A no ser que estas tres variables mejoren,
las economías no se recuperarán. (...)
Y España es un ejemplo
de ello. Las exportaciones han subido y subido y la economía está
estancada, pues el mayor problema económico de estos países es la falta
de demanda doméstica, que está relacionada con el enorme deterioro del
mercado de trabajo, creado precisamente por las reformas neoliberales.
De ahí que el mayor
problema que existe en la Eurozona, y muy en especial en los países de
la periferia, sea el desempleo (al cual ahora se añade el descenso de la
población que trabaja, y el descenso de los salarios). Estos son los
problemas económicos (además de sociales y humanos) que hoy existen y
que las políticas que se están llevando a cabo están empeorando.
El
bajísimo crecimiento económico que se prevé es insignificante para
resolver aquellos problemas. Esta es la realidad ignorada, cuando no
ocultada, en los centros donde tal sabiduría convencional se reproduce." (Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista digital SISTEMA, 11 de octubre de 2013, en vnavarro.org, 11/10/2013)
No hay comentarios:
Publicar un comentario