"(...) La única forma de dar una vuelta a la situación financiera de la Junta
a corto plazo solamente puede comenzar con la declaración de una moratoria en
el pago de la deuda. La deuda de la Junta no ha dejado de crecer desde el año
2007, hasta alcanzar un monto de más de 21.000 millones de euros, lo que
equivale a más del 80% de los ingresos corrientes de la Junta.
Esa sangría es
insoportable y está lejos de haberse acabado, pues la vida media prevista de
los préstamos de la Junta es de más de 5 años, a los que se suman los nuevos
créditos que se piden. De hecho, las políticas implementadas muestran su
absoluta inoperancia a la hora de atajar la espiral de endeudamiento ya que los
presupuestos de 2014 precisan de un crecimiento de la deuda de 1.984 millones
de euros en el ejercicio.
El servicio de la deuda, los intereses más las amortizaciones, se
llevará este año 3.639 millones de euros, que se supondrán el 14,06% de los
ingresos no financieros. Y en 2014, la cuantía de dicho gasto será de 3.303
millones, un 12,9% de los ingresos previstos. Es una enorme sangría de recursos
públicos, una cantidad que permitiría abonar un Ingreso Mínimo de Solidaridad
equivalente al Salario Mínimo a 473.000 parados en un año.
Si tenemos en cuenta que los ingresos no financieros de la Junta son
1.849 millones de euros inferiores a los gastos no financieros, es evidente que
la única forma de detener el recorte y aumentar el gasto social y la creación
de empleo, pasa por aumentar los impuestos a las rentas más altas y declarar
una moratoria que detenga este espiral de endeudamiento.
Dicha moratoria daría
un respiro a las arcas públicas y habría que acompañarla con una auditoría de
la deuda para establecer qué parte de la misma es ilegítima, aplicar una quita
que convierta este rubro en sostenible y establecer un nuevo calendario de
pagos de la misma compatible con el gasto social.
Si tenemos en cuenta que, del total de la deuda de la Junta, 7.090
millones son con la propia administración pública a través de los fondos de
liquidez y de pago a proveedores, se puede plantear una quita y declarar la
moratoria sobre los más de 14.000 millones de préstamos y títulos que posee la
junta a entidades financieras e inversores privados.
La moratoria así planteada, con auditoría y quita, tendría que ir unida
a la puesta en marcha de una reforma fiscal en todos los ámbitos con
competencias, y una auditoría del gasto que recorte todo aquello realmente
superfluo, dando prioridad al desarrollo de los servicios públicos y la
creación de empleo, acabando con las transferencias de rentas a empresas
privadas vía contratos públicos, subvenciones a la internacionalización de
PYMES o conciertos en Sanidad y Educación.
Ésta es la propuesta de presupuesto que IULV-CA debería plantearle a su
socio de Gobierno, el Partido Socialista. Un presupuesto que se plante ante los
banqueros y su representante, que es el PP, y que ponga por delante el interés
de la mayoría de la sociedad, de los trabajadores andaluces y sus familias. Los
presupuestos deben de servir para desarrollar los servicios sociales y crear
empleo digno, no para repartir la miseria, y eso es posible con esta propuesta. (...)" (Economía para críticos e indignados, 18/12/2013)
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