"(...) Al caso: Iberdrola asegura en su anuncio que
la cuenta se desglosa así: “de los 51 euros de la factura mensual de un
hogar medio -dice la compañía-, solo 19 euros (€) corresponden a la
energía (kWh) consumida y a las líneas eléctricas por las que circula.
El resto, 32 euros, son costes ajenos al suministro eléctrico”. Pues
bien, de esos 32 euros que no pagan ni kilovatios ni líneas, la
multinacional hispano-catarí asegura que 15,7 son “cargas fiscales”; 9,7
se van en concepto de “subvenciones medioambientales”; y 6,6 a
“subvenciones territoriales, ayudas sociales y otros” (no especifica
más).
Si expresamos el reparto en porcentajes (para comparar más
fácilmente con Endesa), la cuenta de Iberdrola quedaría así: del total
de la factura (imagine el lector una factura de 100 €), 38 pagarían kWh y
líneas; 30 serían “cargas fiscales”; 19 irían a “subvenciones
medioambientales”; y 13, al cajón de sastre: “subvenciones
territoriales, ayudas sociales y otros”.
De la confusión
Llegados aquí, son tantas las dudas que plantea la “transparencia” de Iberdrola que casi no sabe uno ni por dónde empezar. Planteemos solo una: ¿deducimos que Iberdrola, cuando dice “subvenciones medioambientales”, se está refiriendo a las primas que reciben todas las tecnologías que están incluidas en el denominado régimen especial?
¿Incluye Iberdrola en las “subvenciones medioambientales” la prima que
cobran las centrales de cogeneración que queman gas de refinería o
fuel-gasóil? Porque en el régimen especial -en el que están la eólica y
la fotovoltaica- también se encuentra la cogeneración. Y la prima del
régimen especial la reciben tanto los parques eólicos como las centrales
de cogeneración de gas.
Conclusión: en la partida que Iberdrola
denomina “subvenciones medioambientales”, ¿incluye la empresa de
Galán también esas primas, o solo computa las que reciben las energías
renovables, esas que son primadas por su condición de fuentes no
emisoras de CO2? ¿Transparencia?
Ahora, el turno de Endesa
Las cuentas de Endesa son otras. De cada 100 € que hoy paga un consumidor en su factura -asegura la empresa- solo 44 pagan el coste de producir la electricidad y llevarla hasta el cliente (Iberdrola cuenta 38). Los 56 euros restantes -62, según las cuentas de Iberdrola- dependen de decisiones gubernamentales.
Y, de esos 56 -continúa Endesa-, 29 son impuestos, 18 irían a
“subvenciones a las energías renovables” (o sea, que las renovables
pesarían un 18% en el total de la factura, según Endesa); cinco euros
(un 5% del total) irían a “compensación del déficit tarifario de años
anteriores” (Iberdrola no menciona ese concepto en su anuncio); y cuatro
euros, por fin, rellenarían la casilla “otros conceptos”, según Endesa.
Se podría decir que ambas empresas casi solo coinciden en el peso de la
carga fiscal (29% para Endesa; 30 para Iberdrola) y las “subvenciones” a
las renovables (18%, Endesa; 19, Iberdrola). Por cierto, las energías
renovables primadas produjeron el 28,0% de la electricidad que consumió
España en 2013, según Red Eléctrica de España (más aún: si sumamos la
gran hidráulica, esa cuota se eleva hasta el 42,4%).
Por acción y por omisión
Tanto el anuncio de Iberdrola, como la campaña de Endesa, ocultan pues varios costes y/o los incluyen en el cajón de sastre de “otros conceptos”. Endesa va más allá de la omisión y pasa además a la acción. Y lo hace mintiendo sin reparos cuando dice que las “subvenciones” a las energías renovables superaron en el año 2009 “los 6.000 millones de euros y ahora sobrepasan los 9.000 millones de euros anuales”. En realidad, son dos las mentiras que contiene esa única frase.
A saber: en
2009, las primas a las energías renovables ascendieron a 4.712 millones
de euros, según la Comisión Nacional de Energía,
o sea, que no superaron, ni mucho menos, los 6.000, tal y como dice
Endesa (el dato de la CNE es perfectamente público). Además, este año no
van a sobrepasar los 9.000 millones de euros ni de lejos. Según
diversas estimaciones, podrían rondar los 7.000.
El cuento de la luz
Endesa va más allá del simple anuncio en prensa y ha montado todo un sitio en Internet para desglosar la factura. El mensaje clave de la compañía que preside Borja Prado es muy sencillo: “desde 2005, la facturación eléctrica media ha sufrido un incremento del 71%.
Así, un cliente con una factura de 59 € en ese año
-explica-, actualmente paga 100 €, pero sus conceptos no han crecido por
igual”. Endesa divide a continuación en dos grupos los conceptos: por
una parte, sitúa (eso dice) lo que paga el consumidor por los kilovatios
hora que consume y por el transporte y la distribución de electricidad;
y, por otra, sitúa todos los demás conceptos en una especie de tótum
revolútum.
Pues bien, dada esa división, y dados los datos que maneja la
hoy filial de Enel,
el primer concepto (kilovatios, transporte y distribución) habría
subido un 12% en el período 2005-2013, mientras que el segundo, costes
regulados por el gobierno, se habría elevado en un 189%.
Lo que olvida Endesa
Lo que no menciona sin embargo Endesa es que la mayoría de los incrementos de los costes regulados -regulados por el gobierno- le benefician directamente a ella y a sus cuatro compañeras de Unesa. Por ejemplo: entre el año 2005 y el año 2012, el coste de la Distribución y gestión comercial se ha incrementado en un 43,4% (dato CNE-APPA), lo cual resulta sorprendente si tenemos en cuenta que en los últimos cinco años la demanda eléctrica ha bajado en España el 5,09% (por la crisis). Es más, este año que acaba de concluir (2013), la demanda, que ha vuelto a caer, se ha situado en niveles de 2005 (véase REE).
Pues bien, a pesar de que, desde hace años, la demanda de kilovatios
baja, baja y baja; a pesar de que, desde hace años, las distribuidoras
distribuyen menos y menos y menos kilovatios, el concepto denominado
Distribución se ha encarecido en un 43% desde 2005 y hasta hoy. Menos
distribución, en fin, pero mucho más cara, por obra y gracia del
gobierno, que regula ese coste.
La pregunta es… ¿quiénes son las distribuidoras?
Pues el 99,7% de la distribución eléctrica está en manos de cinco compañías: Endesa, Iberdrola, Hidrocantábrico (filial de la multinacional portuguesa EDP), Gas Natural Fenosa y E.On. Pues bien, en el período 2005-2012, y según datos extraídos de los dos últimos Estudios Macroeconómicos de APPA, el quinteto Unesa se ha embolsado por este concepto -Distribución- 36.060 millones de euros (M€).
Todas las primas de todas las energías
renovables de ese período -2005/2012- ascendieron a 26.898 M€.
¿Diferencia? Mientras que hoy el sistema distribuye lo mismo que en 2005
(distribuye lo mismo pero cobra por ello mucho más que entonces), hoy,
el sistema genera (el dato es de 2012, último dato neto disponible) un
144% más de energía renovable que en 2005.
Con el transporte pasa lo
mismo: el sistema transporta menos kilovatios hoy que en 2008, pero su
precio no ha cesado de crecer. Entre 2005 y 2012, un 57% (dato
CNE-APPA). ¿Quién es el transportista único de la red? Red Eléctrica de España, la empresa que dirige José Folgado, el que fuera secretario de estado de Energía en el último gobierno de José María Aznar.
¿Por qué la energía es más cara cada día?
Otro dato que no aparece en la publicidad de Iberdrola (ni en el portal de Endesa) es el coste de la cogeneración. En España, prácticamente todas las centrales de cogeneración que perciben prima generan electricidad quemando carbón, fuel-gasóil, gas de refinería y, sobre todo, gas natural. En este caso, los números son más llamativos.
En
2008, había 6.060 MW de potencia instalada en cogeneración en España.
Produjeron 21.188 GWh (gigavatios hora) y obtuvieron 741 millones de
euros de prima equivalente. Pues bien, en 2012, había en España la misma
potencia en cogeneración -6.060 MW- y había menos demanda -un 5,09%
menos-, pero esas instalaciones produjeron 26.909 GWh (un 27% más) y
obtuvieron 1.965 millones de euros (un 165% más)
El coste de las extrapeninsulares -ayuda que se concede a los
generadores en Canarias para que el precio del kilovatio sea idéntico al
del resto de España- es otro de los que engordan la factura pero
aparecen disfrazados, o sencillamente no aparecen, en las publicidades
de Endesa e Iberdrola. Hay más información aquí, pero, para resumir, ese coste ha supuesto, desde 2008, unos 10.000 millones de euros. ¿Beneficiario casi único? Endesa (véase).
Los “otros conceptos”
Pero en la factura hay “otros conceptos” que no responden a fuentes de generación de kilovatios, pero sí encarecen el recibo. Entre ellos, destaca uno cuyo importe es menor (en miles de millones), pero cuya trascendencia es mayor, por su carácter profundamente delator: delata las incongruencias del legislador.
Estamos hablando de la Interrumpibilidad,
ese concepto según el cual el gobierno elige a determinadas empresas
–grandes consumidoras de electricidad- y les paga una cierta cantidad
-la que considera oportuno- por ponerse a disposición del operador del
sistema eléctrico en caso de emergencia.
Vamos, que esas empresas tienen
que desconectar las máquinas si el operador les pide que interrumpan su
producción para liberar esa electricidad y que el sistema pueda usarla
como estime conveniente.
El caso es que llevamos muchos años sin hacer
uso de esa opción por un motivo muy concreto: la potencia instalada en
España supera los 100 gigavatios y la demanda máxima de electricidad
registrada en este país –la máxima de todos los tiempos– está en 45.450
MW (18.53 horas del 17 de diciembre del año 2007).
Un 100% más caro
O sea, que no hace falta interrumpir nada, porque resulta que el sistema eléctrico nacional tiene potencia de sobra para atender todas las demandas. Sin embargo, y aunque cada vez tenemos más potencia, y cada vez es menor la demanda… seguimos pagando Interrumpibilidad.
¿Cuánto?
Pues, en 2012, un 105% más que en 2008. Hace cinco años, fueron 229
millones de euros; el año pasado, 470 (en 2013, la cantidad será
superior aún). Otro de los conceptos digamos… incongruentes… es el de
los pagos por capacidad,
que aparecen recogidos ya en el artículo 16 de la Ley 54/1997.
Estos
pagos (802 M€ solo en 2012) retribuyen a ciertas instalaciones grosso
modo para que estén en guardia -tengan potencia disponible- por si acaso
hay puntas de demanda, todo lo cual parece lógico en tiempos de
incremento de la demanda de electricidad, pero no tanto ahora.
Pues
bien, el gobierno ha incrementado este coste en un 57% entre 2008 y
2012. ¿Y quién ingresa ese dineral? En efecto, Unesa, o, para ser más
exactos, las instalaciones que queman combustibles fósiles y que se
supone pueden reaccionar rápidamente a una súbita subida de la demanda:
carbón, gas…
Trescientos
Iberdrola presenta una factura -presume sin vergüenza- que no puede ser más transparente, una factura que, sin embargo, discrepa de la de Endesa, que, por otra parte, miente también sin vergüenza (6.000 millones de euros en renovables en 2009; 9.000 en 2013). La gran compañía eléctrica miente menos, en todo caso, que el ministro del ramo, que dijo el otro día en la Televisión Española que las renovables se iban a levantar este año -2013- diez mil millones de euros.
Puestos a mentir, ¿y por qué no 12.000, ó 30.000? Pero si hay un
número clave en este esperpento es el número trescientos. Tan sencillo
como eso. 300 de los 323 diputados presentes en el Congreso el pasado 26
de junio paralizaron la propuesta que presentó ese día Izquierda Plural
de hacer una auditoría energética. Lo hicieron por acción -195 noes- y
por omisión -105 abstenciones-.
Trescientos padres de la patriaque
no parecieron interesados en arrojar luz alguna sobre un embrollo -el
sistema eléctrico nacional- que parió el Partido Popular en tiempos de
Aznar y Rato, hace ya casi quince años, y que han ido amamantando los
sucesivos gobiernos que desde entonces han sido.
Embrollo que ha acabado
en esperpento apenas
unas horas después de alumbrada la nueva ley del sector eléctrico, que
lo ha cambiado todo para no cambiar absolutamente nada de lo que había que cambiar.
Trescientos sujetos, en fin, que hacen posible que la publicidad
engañosa ocupe el lugar de la información y que la gran estafa nacional
continúe lacerando la dignidad del pueblo español. (...)" (Attac Madrid, 05/01/2014)
No hay comentarios:
Publicar un comentario