27.2.14

España ha pasado a depender de bancos, playas y servicios, que son de baja productividad y dependen de la demanda de fuera

"(...) -A Grecia se la amenazó con expulsarla del euro. En España hay quien aboga por irse voluntariamente. ¿Qué cree usted?

Grecia no hace nada. Son dos ciudades y una carretera entre medias. Tiene una población muy envejecida. Cuando acaben con todos los recortes y recesión… ¿cuál es su lugar en la economía global? A Portugal le pasa algo parecido. En cambio, España es más grande, puede generar demanda interna, tiene una población más joven y potencialmente un buen futuro. 

-¿Pero les conviene salir del euro?

A Grecia no le conviene salir del euro, porque no producen gran cosa. Pero… ¿e Italia? Esa es una pregunta más interesante. El norte es muy productivo, se parece más a Alemania, pero sus industrias, como la automovilística, siempre ocuparán el segundo puesto con respecto a las alemanas. Si fuera un industrial italiano, acabaría pensando que mi futuro es ser España y venderles mis industrias a Alemania, por lo que me lo pensaría. 

-Sigue sin responderme a por qué España debe quedarse en el euro.

España es un país desindustrializado -aparte del País Vasco, al que, por cierto, todo le va mejor-, por lo que tiene algunos problemas parecidos a los de los demás países del sur. Pero al mismo tiempo es una gran economía que podría aportar una demanda interna buena para el resto de Europa. A corto plazo, salir del euro no resuelve los problemas. Lo que hay que hacer es resolver los problemas de los bancos.

-Repite varias veces en su libro que en 1979 España era octavo país en cuanto a industria y que ahora ha retrocedido casi diez puestos. ¿Había alternativa a la desindustrialización de la década de 1980?
 
¡Claro! Podría haberse invertido en ella o haberla renovado. Mondragón o el País Vasco no se deshizo de su industria. Dicho esto, individualmente fue una decisión razonable, porque el retorno era más alto en el sector financiero o en los servicios. El problema es que al final España ha pasado a depender de bancos, playas y servicios, que son de baja productividad y dependen de la demanda de fuera. 

-¿Qué puede vender España?

Usted dirá, ¿en qué son buenos? En cualquier caso, no nos obsesionemos con “vender, vender y vender”. Para que alguien venda, alguien tiene que comprar. 

-Pero España ha comprado mucho. Y ha pedido mucho prestado para poder comprar o hipotecarse. 

Ya, pero nadie sabía eso en 2006, cuando todo el mundo decía que no había burbuja y que todo era maravilloso. Esto de que ya hemos importado demasiado y ahora debemos exportar... es simplemente una tontería. ¡Importar y exportar son recíprocos! En Europa nos hemos metido en la cabeza que todos tenemos que hacer lo mismo. 

Simplemente no es verdad. La noción de que si exportas lo estás haciendo bien sólo es cierto si alguien te lo compra. El problema es que en Europa, cada país es el socio del vecino. Si todo el mundo hace lo mismo… ¿adónde irán todos esos productos? El consumo es bueno, créame. Les salvará. 

-Hemos vivido muchos años de capitales extranjeros que han engordado la burbuja. Me sorprende que ahora eso esté "bien".

No está “bien” o si lo haces a gran escala, si tu sector bancario multiplica tu PIB. España tiene deberes: limpiar de una vez los balances de los bancos de hipotecas que no se devolverán, restaurar el crédito a pymes… pero más allá de eso necesitas demanda en alguna parte de Europa que haga que tenga sentido hacer inversiones. Si la economía entra en deflación, ¿para qué invertir?

-Dice que no hay que rescatar obligatoriamente a los bancos. ¿Qué haría con los españoles?

Ya tienen un 26% de paro, no sé si sería un apocalípsis económico no rescatarlos. Sin embargo, el dogma de que la deuda es sagrada y que no se puede dejar de pagar está muy extendido a pesar de haber sido creado por el sistema financiero.

-En Grecia finalmente se optó por esa primera opción frente al dogma.

¡Y no pasó nada! Lo hicieron porque era o eso o no recuperar nada. Creo que un escenario así sería en realidad malo para mucha gente, por lo que sin llegar ahí hay dos opciones. Quedarse con 700.000 millones de préstamos hipotecarios dudosos, recurrir al dinero del BCE para comprar bonos de deuda e ir depurando las hipotecas poco a poco con lo que te ahorras en intereses.

 Es la solución a cámara lenta por la que se ha optado, pero llevará una década. Pero también puedes hacer lo que hicimos en EEUU. La Reserva Federal, nuestro banco central, depura esos activos dudosos y los bancos los envían todos allí. Los llamaron Maiden Lane [la calle de la doncella]. ¿A que suena bien? Parece el nombre de un actor de cine [en realidad es una calle cercana a la sede de la FED].

 Lo que hay que hacer es empaquetar esas hipotecas, ponerles un nombre divertido y enterrarlas durante 10 años en el BCE. Después de ese tiempo, se pueden volver a vender al sector privado porque quizás tengan valor. Es lo que están haciendo allí. (...)

-Me ha dicho cómo veía la recuperación que actualmente exhibe el Gobierno. ¿Cuál será el futuro a corto plazo del país?

No creo que los españoles voten dos veces a favor de tener a sus hijos en el paro, sin la formación adecuada y viendo a su economía derrumbarse y entrar en la deflación. No sé cuál será su respuesta. Puede que sea fea. Lo fue en la década de 1930 y espero que no se repita. Pero la clase política actual está en bancarrota; se acabó."               (Mark Blyth: "La clase política actual está en bancarrota; se acabó, en Huff Post,06/02/2014)

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