28.3.14

Las élites económicas y políticas de los diferentes países de la Unión defienden los mismos intereses que Alemania

"(...) P-La Unión Europea presenta acusados desequilibrios entre un centro exportador y foco de atracción de capitales, y una periferia dependiente, endeudada y con una pobreza creciente. ¿Se hallaba este modelo implícito en la génesis de la Unión Europea?

El proceso de construcción europea ha sido desequilibrado desde sus inicios. Pero la "Europa del Capital" no es fruto del euro. Es un hecho innegable que en la Unión Europea se han priorizado los aspectos económicos, en detrimento de lo social y la política. 

 Además, en términos económicos se han priorizado las cuestiones comerciales y monetarias, que son las más favorables al capital. Nada se ha avanzado en integración fiscal o impuestos europeos. En términos de Europa social o política también se ha avanzado poco. Por tanto, se trata -desde los orígenes- de un proceso desequilibrado, y que cada vez lo es más. 

Ahora bien, creo que ha de subrayarse algo. La reflexión desde la izquierda no ha de consistir en "desengancharse" del proyecto europeo, sino en modificarlo. A veces el debate se simplifica. ¿Estaba la economía española en mejores condiciones antes de entrar en la Unión Europea y en el euro? No. Quiero decir que no deberíamos idealizar el pasado con la peseta y la economía española de los años 70 y 80. ¿No era dependiente entonces la economía española?

P-¿Consideras que se da en la Unión Europea una hegemonía absoluta de Alemania (a lo sumo, con sus aliados), y que los países del Sur no cuentan para nada? ¿Es esta idea una simplificación?

Insisto en que hay desequilibrios en la UE. Pero personalmente no haría la simplificación de referirme a un poder absoluto de Alemania y de Merkel. Y digo esto porque la mayoría de los gobiernos europeos son, en la orientación de su política económica, conservadores (incluido Hollande, por mucho que forme parte de un partido socialdemócrata). Las elites económicas y políticas de los diferentes países de la Unión defienden los mismos intereses, no sólo Alemania.

 Es cierto que Alemania tiene "obsesiones" históricas como la inflación o la estabilidad presupuestaria, y que el modelo del Bundesbank se trasladó al Banco Central Europeo (BCE). Pero esto no es contradictorio con los intereses de las elites políticas y económicas del resto de países. En España, el modelo lo han aplaudido el PP, el PSOE y los poderes económicos.

P-Afirmas que no debería ser una prioridad la salida del euro. ¿En qué sentido tendría que apuntar, entonces, una política económica mínimamente progresista?

Pienso que se trata de hacer frente a las políticas de ajuste estructural y de raíz neoliberal. Y de hacerlo tanto desde un punto de vista macroeconómico, como social y de distribución de la renta. Hay dos vías por las que, a mi juicio, se tendrían que contrarrestar las políticas de austeridad. 

En primer lugar, por la vía fiscal: luchar contra las grandes bolsas de fraude al fisco, que además están muy mal distribuidas. Y, posiblemente, pagar más impuestos con el fin de mantener un sector público más potente. Es decir, impuestos más elevados pero mejor distribuidos. Tenemos una de las presiones fiscales más bajas de Europa, e insisto, mal repartida.

 En segundo lugar, enfrentarse al ajuste neoliberal por la vía de las políticas públicas, esto es, garantizando las pensiones, la sanidad y la educación públicas, los servicios sociales, dependencia, etcétera.

P-Sin embargo, el gobierno de Rajoy y sus afines "venden" la recuperación económica y la "salida del túnel". ¿Qué opinas?

Creo que no es real. Puede que la economía no continúe en caída libre, que se haya estabilizado el ritmo del declive, ahora bien, esto no se traduce en crecimiento económico y puestos de trabajo. Además, tendríamos que preguntarnos por la calidad del empleo, por la creciente degradación de los puestos de trabajo. 

Porque muchos de los nuevos trabajos son a tiempo parcial, con lo que más que un aumento del empleo lo que se da es una distribución del paro. Y ello con un crecimiento de la actividad económica muy desequilibrada, centrada en los sectores más exportadores y que apenas se aprecia en buena parte de la economía. Otra cuestión es que el "repunte" se está produciendo en actividades que se destacaron en el modelo previo a la crisis. 

De hecho, dos de los sectores en los que más ha crecido el número de trabajadores afiliados a la seguridad social en el último año son el inmobiliario y la hostelería. En resumen, el conjunto de la sociedad no percibe la recuperación económica. Se centra en las exportaciones (demanda externa), mientras que el componente básico de la economía española es la demanda interna. (...)"            (Entrevista a Amat Sánchez, profesor de Economía Aplicada en la Universitat de València, Rebelión, 22/03/2014)

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