“En un largo y trabajoso proceso que ha durado más de sesenta años,
Alemania ha recuperado la centralidad geopolítica (y geoeconómica)
perdida en 1945. Alemania es el nuevo centro imperialista hegemónico en
un área ocupada por los 28 países miembros y por cinco países
candidatos, afirman Joan Tafalla y Ramón Franquesa (...)
Tafalla y Franquesa califican el proyecto de la moneda única como “una
chapuza de enormes dimensiones”. Y no es posible la reforma desde
dentro (“cretinismo europeísta”). Sirva como elemento de prueba el
“desencanto” en los países del Sur, pero también de otros, como
Finlandia, donde se empieza a considerar un error la incorporación al
euro, y se mira de reojo a países como Suecia y Dinamarca, que
renunciaron a entrar en la moneda única. Hay países (no sólo los del
Sur), como Eslovaquia, Croacia, Letonia, Lituania o Rumanía que han
visto cómo ingresar en la Unión Europea cercena su soberanía y los
convierte prácticamente en una colonia.
En el capítulo de las alternativas, los ponentes recuperan un concepto clásico de Samir Amin: la “desconexión” de los estados-nacionales, como una vía de emancipación y de ruptura con las lógicas de dominación Centro-Periferia. Además, Tafalla y Franquesa entran en la discusión sobre la posibilidad de crear un “Bloque Histórico” en los países del Sur de Europa, como proponen Luciano Vasapollo y Joaquín Arriola, inspirado en la experiencia de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (ALBA).
En el capítulo de las alternativas, los ponentes recuperan un concepto clásico de Samir Amin: la “desconexión” de los estados-nacionales, como una vía de emancipación y de ruptura con las lógicas de dominación Centro-Periferia. Además, Tafalla y Franquesa entran en la discusión sobre la posibilidad de crear un “Bloque Histórico” en los países del Sur de Europa, como proponen Luciano Vasapollo y Joaquín Arriola, inspirado en la experiencia de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (ALBA).
Según esta idea, los PIGS (Portugal, Italia,
Grecia y España) deberían salirse de la Unión Europea y del euro, crear
una moneda común, nacionalizar la banca y realizar una quita de la
deuda.
“La propuesta es interesante y merece discusión”, pero “no es posible un traspaso mecánico de experiencias”. De entrada, los países del ALBA no disponen de una moneda común (el Sucre es una unidad monetaria de referencia).
“La propuesta es interesante y merece discusión”, pero “no es posible un traspaso mecánico de experiencias”. De entrada, los países del ALBA no disponen de una moneda común (el Sucre es una unidad monetaria de referencia).
Tampoco la correlación de fuerzas resulta
favorable, ni siquiera en el campo de la izquierda (la mayoría de
fuerzas políticas plantean el “reformismo”). A ello se agregan las
fracturas culturales y lingüísticas entre países o los corporativismos
de clase y territorio, subrayan Joan Tafalla y Ramón Franquesa.
Por eso, y sin perder de vista los procesos de confluencia entre los ciudadanos del Sur de Europa, los conferenciantes señalan que la iniciativa más “eficaz” es la que lleven a término los ciudadanos de cada estado.
Por eso, y sin perder de vista los procesos de confluencia entre los ciudadanos del Sur de Europa, los conferenciantes señalan que la iniciativa más “eficaz” es la que lleven a término los ciudadanos de cada estado.
Sirva el ejemplo de las huelgas generales en Grecia, el
15-M y el 22-M en España, y las amplias movilizaciones en Italia,
Portugal o Grecia. Las convergencias entre ciudadanos del Sur deberían
reforzar estos procesos dentro de cada estado-nación.
“La defensa de la
soberanía de los viejos estados nacionales o la creación de otros
nuevos estados, supuestamente tan independientes como los viejos,
constituyen los escenarios más creíbles en los que se va a producir la
lucha de clases en los próximos años”, concluyen los ponentes." (Entrevista a Joan Tafalla y Ramón Franquesa, Enric Llopis , Rebelión, 16/05/2014)
No hay comentarios:
Publicar un comentario