9.5.14

El dinero digital significa, dado su nulo coste, creación monetaria sin intereses, crédito sin intereses

"(...) P-En el libro “Nada está perdido. Un sistema monetario y financiero alternativo y sano” (Icaria)” formulas la propuesta de la “R-Economía”. ¿En qué consiste y en qué modelos y referentes teóricos se basa?

La R-economía es un sistema de dinero-crédito digital, dinero que se basa en un reconocimiento de deuda, pero que se crea con las transacciones y sin interés y con control ciudadano del crédito. Por ejemplo, pongamos que A paga a B 100 euros a cambio de un producto que B ha producido.

 Si antes de la transacción los dos están a cero, después de la transacción, A tiene un saldo de -100 y B tiene un saldo de +100, el dinero y el crédito se han creado en la transacción. 

El éxito del sistema se asienta en que los límites de endeudamiento estén bien asignados, o sea que quien tenga capacidad de endeudarse sea capaz también de vender, no solo de comprar. El modelo teórico más cercano y conocido sería el Bancor, la moneda reserva mundial que Keynes propuso en la Conferencia de Bretton Woods. 

Con la diferencia que el Bancor era una moneda de países y no una moneda para cualquier economía, con sus individuos, sus instituciones y sus empresas. Se trata de un sistema de compensación de pagos.  (...)

P-La mayoría del dinero es hoy digital. ¿Cómo se moviliza y qué implicaciones tiene el fenómeno?

La implicación más importante del dinero digital es que, como todo producto digital, su precio, como su coste marginal de producción, tiende a cero. Este coste nulo del dinero significa creación monetaria sin intereses, crédito sin intereses, pero no se materializa porque lo impiden estructuras bancarias colosales, subvencionadas, monopolísticas y abusivas.

 Esto es lo que estamos viendo: el tipo de referencia del euro es 0,25% y el sistema monetario actual no funciona con tipos tan bajos, tal como pronosticó Keynes, se produce una trampa de liquidez. La asignación de recursos es ridícula, se fomentan las burbujas especulativas mientras que la economía productiva no se financia.

 Y en lugar de buscar otros modelos, se rescata el modelo actual con dinero del contribuyente. Es necesario encontrar otras fórmulas para asignar la financiación, otras fórmulas para la gestión del dinero y del crédito.  (...)

 P-En un artículo citabas al presidente del BBVA, Francisco González, quien afirmaba en el Financial Times que los bancos “necesitan incorporar a Amazon o Google, o morirán”. ¿Qué quería decir el banquero? ¿Estás de acuerdo con esta afirmación?

Lo que quiere decir es que hoy están mucho más preparados para gestionar activos digitales un Google o un Amazon que un banco tradicional. La digitalización ha cambiado el perfil del operador. 

Sin embargo, no estoy segura de que las tecnológicas no vayan a incorporar la sección bancaria a su negocio, en lugar de dejarse incorporar por los bancos. La lástima sería que toda esta transición tuviera lugar sin un cambio esencial de estructuras de poder, y que los ciudadanos pasáramos de la dominación de los bancos a la dominación de las tecnológicas.  (...)

P-Abogas por una economía con nuevas vías de financiación.

Creo que ya está bastante madura en la opinión pública la idea de que tenemos muchos problemas por no poder controlar los flujos de dinero: la evasión y la elusión fiscal, así como la criminalidad y el blanqueo de dinero, por nombrar sólo unos pocos. 

Si queremos controlar los flujos de dinero creados por los bancos tenemos una ardua tarea por delante y más vale que nos pongamos a ello cuanto antes con estrategias como el radar financiero que está elaborando Hervé Falciani con la Hacienda francesa, o la aplicación del ITF. 

Sin embargo, existen estrategias complementarias que es importante tener en cuenta para diversificar las soluciones, y en este aspecto, no hay que olvidar que los flujos de dinero actuales son, en un 97,7%, anotaciones en cuenta respaldadas por un reconocimiento de deuda. 

Si creamos esquemas de participación voluntaria en los que los flujos dinerarios nazcan ya con un contrato diferente, un contrato tal que esa renta esté ligada al territorio, obligada a pagar impuestos en el territorio y a ser gastada en el territorio, entonces esos flujos no necesitamos ir a buscarlos a los paraísos fiscales, no necesitamos gastar toda esa energía en controlarlos. 

En la medida en que esos flujos sustituyan a los actuales, tendremos también resuelto el problema.

P-Esas vías de financiación complementarias serían préstamos sin interés. ¿Qué implicaría la abolición de los intereses? ¿Por qué lo consideras tan importante?

La desaparición del interés es esencial. Es el verdadero cáncer del sistema económico mundial. La creación monetaria con dinero bancario, o sea, como préstamo con interés es responsable del 97,7% de la masa monetaria actual y esta forma de crear el dinero hace que siempre haya más deuda que dinero para pagarla.

 Es decir, en cualquier colectivo, si creamos una cantidad X para realizar los intercambios, al siguiente año deberemos entre todos X más el interés, pero como sólo tenemos X, por lo tanto no podemos pagar el interés. Individualmente algunos podrán, pero colectivamente no se puede, pues no hay dinero suficiente.

 Las consecuencias son brutales: crecimiento exponencial del sistema económico, crisis cada vez más frecuentes y secuestro de la sociedad a manos del sector financiero, por la dependencia del sector financiero que nos impone este modelo monetario: cada año se necesita nuevo crédito en el sistema para que funcione la economía y sólo el cártel bancario lo puede proporcionar: el poder de la banca queda perfectamente explicado y la situación de dependencia de la sociedad se traduce en la obligación de competir por el capital financiero, lo cual es una consecuencia lógica de crearlo deliberadamente escaso.

Librarnos de la creación monetaria como deuda con interés implicaría la desaparición de las crisis financieras, del imperativo de crecimiento del sistema económico y del secuestro que obliga a la sociedad a rescatar al sistema bancario en estos momentos.

P-¿Y cómo se canalizaría el crédito? ¿Cómo llegar a este escenario que planteas?

No se trata únicamente de la desaparición del interés. La mecánica del interés tiene que ser sustituida por otra mecánica de asignación del crédito. Es necesario establecer otros condicionantes para acceder al crédito. Por ejemplo, solo financiar la economía productiva, no la especulativa. No pagar interés a cambio de no cobrarlo: los depósitos no están remunerados. 

Tampoco sería necesario devolver los créditos, pero sí vender y comprar cada año por un importe mínimo proporcional a la línea de crédito usada. Se trataría de esquemas de participación voluntaria a los que los participantes se podrían acoger si les resulta interesante. 

En las que las estructura de toma de decisiones estuvieran acotadas para analizar su funcionamiento y fomentar las mejores prácticas. En mi libro describo la R-economía que es el modelo monetario que propongo. Es imprescindible abrir las posibilidades institucionales de nuestra economía. El dinero y el crédito son instituciones creadas por los seres humanos, no leyes de la naturaleza: Se pueden cambiar.

 En muchas ocasiones se confunde economía de mercado con lo que tenemos ahora y creo que es un error. La economía de mercado no tiene una única solución, tiene infinidad de formas posibles en función del marco institucional. Pero si hay una institución que condiciona a todas las demás, esa es el dinero. (...)

Y esto precisamente tiene que ver con el verdadero problema, que no es quedarse o salir del euro, sino qué diseño monetario hay detrás del euro y qué distribución de los recursos favorece. El euro funciona exactamente igual que cualquier otra moneda de curso legal. Ese modelo dominante es un modelo monetario quebrado, que se apuntala políticamente mientras no haya otras opciones.

 Pero de hecho ya están surgiendo opciones, es necesario fomentarlas, tanto para facilitar una transición suave hacia otro modelo monetario como para resolver las esas tensiones políticas internas de la zona euro derivadas de los costes sociales del paro y la recesión."                   (Entrevista a Susana Martín Belmonte, autora de “Nada está perdido. Un sistema monetario y financiero alternativo y sano”, Enric Llopis, Rebelión, 08/05/2014)

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