9.5.14

Los seguratas del rector escoltan a todas las trabajadoras de la limpieza, vayan donde vayan, en la Universidad. Incluso al baño...

"El rector de la Universidad de León ha contratado a efectivos de los “cuerpos de seguridad” privados de una empresa, para impedir que las trabajadoras de la limpieza de la Universidad puedan ejercer su derecho constitucional a la huelga y la manifestación. 

Como cuerpos paramilitares de “hombres” uniformados y con dispositivos “antidisturbios” amedentradores, escoltan a todas las trabajadoras de la limpieza, vayan donde vayan, en la Universidad. Y ya se sabe que la legislación del PP les permite ejercer como policías, es decir, como “fuerzas de orden público”.

Les impiden entrar en los edificios de la Universidad para poder manifestarse en ellos e, incluso, si alguna tiene que ir al baño, la escoltan hasta el mismo en alguno de los edificios de la Universidad, como aparece en las películas de Hollywood en las cárceles con los presos peligrosos, y esperan mientras hace sus necesidades hasta que salen para volver a expulsarlas fuera del edificio.

Porque no quiere que vuelva a pasar lo que ha venido pasando estos días en las Facultades. Cuando todo el alumnado ha salido de las clases, cuando las trabajadoras de la limpieza entraron en los edificios, para aplaudir y apoyar las reivindicaciones de sus compañeras de la limpieza. 

Porque los estudiantes se sienten solidarios pues a ellos ya les ha tocado ya sufrir la brutal subida de tasas, el recorte de becas y el cada vez más difícil acceso a mantenerse en la Universidad si no se tiene dinero suficiente para seguir pagando.

 El rector no puede permitir que aparezcan fotos en los periódicos, donde los estudiantes salen masivamente de las clases, para aplaudirlas y animarlas en la Facultad de Educación, en la de Derecho, en tantas donde también muchos profesores y profesoras les acompañaron para mostrar su indignación ante tanto recorte. Qué mala imagen para su prestigio personal. (...)

Hermida, nuestro rector, se adelanta a la “ley mordaza” de su admirado Ministro de Justicia, Gallardón, y la aplica a rajatabla en nuestra Universidad, excudándose en que éstos no son fuerzas de represión policial, sino fuerzas de represión privada, aunque ya están autorizadas a utilizar los mismos métodos de “disuasión” que las primeras.

 De esta forma, la Universidad, hasta ahora la cuna de la ciencia, ahora se ha convertido, merced a su mandato, en el laboratorio de la represión.  (...)

Porque ahora se trata de echar a 9 trabajadoras de la limpieza y que una empresa recompre a las demás por el 75% del sueldo que tenían hasta ahora. Y cuando ellas quieren hablar con él, nunca da la cara. (...)

Lo sorprendente es que con la cantidad de cargos y liberaciones que este Rector ha puesto, entre vicerrectores, directores de área, secretarios de no se qué, encargados de no se cual, responsables de no se qué más allá, se podría pagar durante diez años todo el servicio de limpieza con el doble de sueldo del que tenían antes y sobraría para bajar las tasas de nuestros estudiantes un buen porcentaje.

 Y si a esto añadimos recortar los viajes a todas partes del mundo, las comidas no en cualquier restaurante, los actos protocolarios, los absurdos concursos de mejora del logotipo de la Universidad, o los costosos expedientes que inicia este Rector a costa del erario de toda la comunidad universitaria (este año parece que ya va a uno por mes, y de los años anteriores de su mandato ha batido todos los records). 

Pero para mantenerse en el poder es necesario un ejército de “fieles” que le apoyen y hay que recortar por abajo. No toquemos a los de arriba, no sea que se nos rebelen, dejen de asentir a todo en el Consejo de Gobierno y en el Consejo Social y perdamos nuestro puesto de rector e incluso de posible aspirante a más. (...)"             (Enrique Javier Díez Gutiérrez, Rebelión, 09/05/2014)

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