"(...) P-¿Qué son las “monedas paralelas” y las “monedas sociales”? ¿En
qué contexto surgen? ¿Puedes citar ejemplos históricos y actuales?
Las monedas paralelas son monedas distintas a las convencionales, a
las monedas de curso legal de cada país. En el año 2012 un grupo de
economistas, entre los que estaba Thomas Mayer, execonomista jefe del
Deutsche Bank, emitieron una declaración en la que proponían las monedas
paralelas como salida a los países en problemas de la eurozona.
Fue la
primera vez que vi el término de moneda paralela. Por lo general se
denominan monedas complementarias.
Las monedas sociales son aquellas monedas complementarias que,
además, tienen un componente social explícito. Siempre se dice que el
dinero es unidad de cuenta, medio de cambio y depósito de valor, pero
eso es solo lo que el dinero hace. El dinero en sí es un vínculo social,
una parte muy importante de nuestro contrato social.
El sistema
monetario, según sea su diseño, crea una serie de condicionantes que
afectan a las reglas del mercado y de la sociedad. Y sin embargo, en los
sistemas de moneda de curso legal, estas reglas no suelen conocerse y,
por supuesto, no las hemos aceptado conscientemente.
Por eso las monedas
sociales son monedas en las que el concepto de vínculo está presente,
en las que los participantes conocen las reglas y las aceptan y mucho
más si tienen un control directo, individual o colectivo, sobre esas
reglas.
Un ejemplo histórico es el WIR; es histórico y actual a la vez. WIR
significa “nosotros” en alemán. Es una moneda complementaria que lleva
80 años en funcionamiento. Fue creada en plena Gran Depresión en Suiza
por 19 empresarios como un sistema de compensación de pagos sin
intereses. Hoy la usan más de 60.000 empresas suizas.
P-La mayoría del dinero es hoy digital. ¿Cómo se moviliza y qué implicaciones tiene el fenómeno?
La implicación más importante del dinero digital es que, como todo
producto digital, su precio, como su coste marginal de producción,
tiende a cero. Este coste nulo del dinero significa creación monetaria
sin intereses, crédito sin intereses, pero no se materializa porque lo
impiden estructuras bancarias colosales, subvencionadas, monopolísticas y
abusivas.
Esto es lo que estamos viendo: el tipo de referencia del euro
es 0,25% y el sistema monetario actual no funciona con tipos tan bajos,
tal como pronosticó Keynes, se produce una trampa de liquidez. La
asignación de recursos es ridícula, se fomentan las burbujas
especulativas mientras que la economía productiva no se financia.
Y en
lugar de buscar otros modelos, se rescata el modelo actual con dinero
del contribuyente. Es necesario encontrar otras fórmulas para asignar la
financiación, otras fórmulas para la gestión del dinero y del crédito.
P-¿Qué es el Bitcoin? ¿Tiene tanta relevancia como se dice?
El bitcoin es un sistema monetario digital en el que las reglas son
explícitas. Los participantes las conocen, las aceptan y deciden
participar. Las transacciones de bitcoins son públicas, visibles por
todos los miembros de la red, y es de código abierto.
Es un sistema muy
original que puede romper el monopolio de los bancos en la emisión
monetaria, pues compite en su propio terreno con las monedas de curso
legal: es objeto de especulación como cualquier divisa convencional.
También es bastante cara de producir, consume mucha energía.
Pero
Bitcoin es relevante en algunos aspectos: ha implantado en el
subconsciente colectivo el concepto de moneda complementaria, cosa que
ni un modelo tan exitoso como el WIR había conseguido, tiene una amplia
aceptación sin estar respaldada por un ejército y rompe la posición
dominante del cártel bancario.
Sin embargo, la crisis ha sido resultado
de una mala asignación del crédito y el bitcoin de por sí no resuelve la
asignación de recursos mediante el crédito.
Las funciones del dinero y las del crédito son muy diferentes. El
sistema de crédito es lo que hace que evolucionen los sistemas
económicos porque es lo que vincula el presente con el futuro, es un
aspecto esencial, profundamente político y con implicaciones públicas
enormes. Tener la capacidad de decidir qué se financia es poder en
estado puro.
P-En un artículo citabas al presidente del BBVA, Francisco
González, quien afirmaba en el Financial Times que los bancos “necesitan
incorporar a Amazon o Google, o morirán”. ¿Qué quería decir el
banquero? ¿Estás de acuerdo con esta afirmación?
Lo que quiere decir es que hoy están mucho más preparados para
gestionar activos digitales un Google o un Amazon que un banco
tradicional. La digitalización ha cambiado el perfil del operador. Sin
embargo, no estoy segura de que las tecnológicas no vayan a incorporar
la sección bancaria a su negocio, en lugar de dejarse incorporar por los
bancos.
La lástima sería que toda esta transición tuviera lugar sin un
cambio esencial de estructuras de poder, y que los ciudadanos pasáramos
de la dominación de los bancos a la dominación de las tecnológicas.
Espero que no ocurra, pero son los ciudadanos quienes tienen en su mano
evitarlo, votando en las próximas elecciones europeas, por ejemplo. (...)" (Enric Llopis, entrevista a Susana Martín Belmonte , Attac Madrid, 29/05/2014)
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