"(...) Ningún modo de transporte se libra; aerolíneas, navieras, empresas de
autobuses, compañías ferroviarias de carga. En algunos casos el
movimiento inicial de compra ha estado protagonizado por grupos
españoles. Pero en una segunda vuelta de tuerca, el inversor foráneo se
ha comido a ambos, comprado y comprador español.
Principales operaciones
Un repaso de las principales operaciones de venta que se han producido,
especialmente tras el estallido de la crisis, muestran que la España
del transporte se mueve al ritmo que le imponen desde fuera.
En
el negocio de las compañías de autobuses por carretera, National Express
se ha hecho con dos de las principales referencias. Tras la adquisición
de Alsa en 2005, el grupo de transportes de pasajeros británico compró
en 2007 a la constructora ACS su filial en ese sector, Continental Auto.
Más tarde, la mexicana ADO adquirió en septiembre de 2013 los 1.881
autobuses del grupo Avanza. No ha trascendido el precio de la operación
pero los nuevos dueños han asegurado que mantendrán la estructura y la
dirección actual. Avanza había sido adquirida en 2006 por el fondo de
capital riesgo británico Doughty Hanson, quien acababa de finalizar con
éxito el proceso de refinanciación de una deuda que superaba los 400
millones.
En el sector de las navieras, Iberocruceros ha
anunciado que desaparecerá cuando finalice la actual temporada. Tras
fusionarse con Costa Cruceros en diciembre de 2012, la firma ha tomado
la determinación de utilizar una sola marca. Pese a que la operación se
presentó en su día como una “unión entre iguales”, en pocos meses la
enseña española ha menguado en favor de la naviera italiana, hasta
desaparecer.
Aguanta en el mercado Trasmediterránea, la naviera
de mayor tradición, integrada en el grupo nacional Acciona desde su
privatización en 2002. Sin embargo, su evolución es menguante y se ha
dejado por el camino el 26% de sus pasajeros. La marca levantina
Balearia mantiene el ritmo e incluso se apresta a comprar el 50% de la
ceutí Stamp.
Aerolíneas
El panorama de las compañías
aéreas es en el que se ha producido una reconversión más dramática. La
lista de empresas quebradas con la crisis no tiene fin: Air Madrid, Air
Comet, Futura, Quantum, Andalusair, Air Almería, South Atlantic,
Regional Wings, Vising Operaciones, Air Asturias, Lagunair, Air
Catalunya, Prima Air, LTE, Bravo Arlines, Gadair, Hola Airlines, Air
Class Airways Spanair o Girjet.
Vueling, la compañía nacida en
Cataluña en 2004, ha terminado por entrar en el mismo paquete de Iberia
en su integración en IAG. Pero ahora la primera ‘low cost’ nacional se
ha convertido en la auténtica joya de la corona del holding de mayoría
británica, por encima de sus dos hermanas mayores, British Airways y la
propia Iberia.
El colofón en la huida del conglomerado aéreo
nacional hacia manos extranjeras se produjo en junio de 2013 cuando
Bankia, hasta entonces primer accionista de IAG, se deshizo por 167
millones del 12,09% que tenía en el capital del grupo.
En los
últimos nueve meses el fondo de inversiones Nazca, esta vez español, se
ha hecho con el 100% de Gestair, la empresa líder de la aviación
ejecutiva. El grupo de capital riesgo Springwater, junto a su socio el
touroperador Gowaii, ha adquirido a Pullmantur la aerolínea Pullmantur
Air, la agencia de viajes Nautalia, su touroperador y su negocio de
circuitos turísticos Land & City Tours.
Florentino Pérez se
ha deshecho de la empresa de carga aérea Cygnus Air para dejarla en
manos del empresario estadounidense Arnold Leonora, quien en su día
participó en los estertores de la liquidada Air Comet. Solo resiste Juan
José Hidalgo y su grupo de empresas agrupadas en torno a las marcas
Globalia y Air Europa.
Helicópteros y tren
El mayor
grupo español de helicópteros, Inaer, con una flota de 80 aeronaves y
titular de los principales contratos licitados por el Estado en
servicios de emergencias, acaba de rodar a manos la británica Babcock
International, Hace dos años ya fue adquirida por Avincis, un grupo
propiedad de los fondos KKR e Investindustria.
La liberalización
del ferrocarril de viajeros que el Gobierno prevé iniciar en breve dará
entrada a nuevos operadores que competirán con Renfe. El proceso, en
apariencia, provoca un posicionamiento de grupos empresariales
nacionales y extranjeros. Se han barajado múltiples nombres: Alsa,
Hemisferio, Avanza, Ferrovial, Acciona, Comsa, OHL, ACS y Globalia.
Lo
cierto es que las principales empresa que hoy ya han puesto un pie en el
territorio que era monopolio de Renfe son las grandes administradores
ferroviarios europeos: la SCNF francesa, a través de un pacto con la
operadora española en los tráficos del AVE Madrid-Barcelona-París, y la
alemana DB con la adquisición de Transfesa, en la actividad de carga por
tren.
Infraestructuras también
El grueso del sistema
logístico español se encuentra ya en manos extranjeras en muchos casos
bajo la propiedad voluble e infiel de grupos de capital riesgo. El
fenómeno se cierne también sobre las infraestructuras que dan soporte al
transporte: aeropuertos, algunos puertos y no es descartable que el
capital foráneo caiga en picado sobre algunas carreteras de gran
capacidad.
El enésimo intento de la privatización de Aena parece
que de nuevo se pospone otra legislatura. Sin embargo, las intenciones
estaban claras: en la privatización del 60% de capital de la empresa
propietaria de la red de los 49 aeródromos públicos españoles, la mitad
se vendería en una OPV y la otra mitad en una colocación institucional
entre fondos “sin voluntad de control de la gestión”, esto es,
únicamente con intereses financieros. (...)" (Antonio Ruiz del Árbol, eldiario.es , en Rebelión, 13/06/2014)
No hay comentarios:
Publicar un comentario