4.7.14

El Estado se convierte en deudor de todos los bancos que han incurrido en pérdidas o que, en el futuro, puedan perder dinero, sin límite de cantidad, sin límite de tiempo. Un regalo de Montoro...

"(...) Ahondando en la reforma fiscal, ha pasado algo desaparecido el nuevo regalo fiscal a la gran banca, a cuenta de los activos fiscales diferidos. Esta dádiva que permite compensar pérdidas pasadas, con beneficios futuros, que estaba acotado en el tiempo, 18 años, ahora sufre una nueva modificación ventajosa. 

A partir de ahora el Estado se convierte en deudor de todos los bancos que han incurrido en pérdidas o que, en el futuro, puedan perder dinero, sin límite de cantidad, sin límite de tiempo y sin ningún matiz.

Con la modificación del artículo 130 de este impuesto, la Agencia Tributaria no solo permite generar los denominados Activos Fiscales Diferidos, sino que convierte al Estado en deudor de los bancos que tengan pérdidas. 

Estos bancos podrán exigir a la Agencia Tributaria el pago de una cantidad equivalente a la aplicación de un tipo del 0,30% sobre sus pérdidas. Ahora se explica por qué se ha congelado el tipo nominal del Impuesto de Sociedades a la banca en el 30%, con el peregrino argumento se salvaguardar sus ratios de capital. (...)

En cifras, esto va a suponer un notable alivio fiscal  para los dos grandes bancos del país. En el caso del Banco de Santander, la cantidad de 19.757 millones de euros anotados será tamizada por el porcentaje citado del 0,30%. Es decir, unos 5.927 millones €. El BBVA, el otro gigante financiero, se prepara para beneficiarse en sus 9.871 millones de pérdidas anotadas, lo que supondrá un ahorro de 2.691millones €. 

En conjunto, parece que podríamos estar ante un trasvase de renta del conjunto de los españoles a estas entidades tan necesitadas, de más de 8.000 millones €, algo que ya ha denunciado el sindicato de técnicos de Hacienda, Gestha.  (...)

Frente a estas dádivas fiscales, choca la beligerancia del ejecutivo contra los residentes no habituales que, en muchos casos, podrían generar empleo y riqueza en zonas específicas del Levante o Andalucía.

 La no inclusión de las propuestas sobre fiscalidad para residentes no habituales que compren, construyan o inviertan en el sector de la construcción está favoreciendo la desviación de gran parte de la inversión extranjera hacia Portugal, con el consiguiente daño para algunas zonas muy necesitadas del único sector que podría crear empleo de forma masiva y así aliviar la situación de muchas familias. 

La generosidad para con la banca  y para con los asalariados que vienen a trabajar aquí, solo se explica por la fuerte influencia que tiene el lobby de las grandes empresas y el sector financiero en el ejecutivo actual, el mismo que tenía con el anterior Presidente del Gobierno.

Es muy curioso que se siga ayudando a un sector como el bancario que sigue destruyendo empleo, que mantiene una política crediticia errónea y que apenas crea valor a la sociedad española.

 Todos estos ingresos que se pierden, podrían beneficiar a los posibles motores de creación de empleo, la energía renovable, servicios de atención a la ciudadanía e investigación. O también mejorar la financiación a la sanidad y educación públicas. Pero eso no tiene nadie tan cerca para susurrárselo a  Montoro, y especialmente que lo entienda. (...)"              (Alejandro Inurrieta, 29/06/2014)

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