"La posición del ex ministro francés, del fundador del Movimiento
Republicano y Ciuddano (MRC), Jean-Pierre Chevènement en torno al euro,
al sistema de la moneda única, y las alternativas posible, puede ser
resumida del modo siguiente [1]:
Tesis: la moneda única (“no es
el anillo de los Nibelungos, símbolo de la omnipotencia: es una
convención humana”) no sirve a Europa. No la une sino que la divide.
Su argumentación:
1. El euro es una moneda sobrevaluada para todos los países de la
Europa del Ser (Italia, España, Grecia, Portugal, por ejemplo).
2. No está sobrevaluada como tal: el excedente comercial alemán (en
torno a los 200 mil millones de euros, la quinta parte del PIB español)
opaca el déficit de la mayoría de los países del Sur.
3. Una
moneda única, en el caso del euro o, en general, en cualquier otro caso,
aplicada en un área económica heterogénea provoca una evolución
divergente entre las regiones ricas y las regiones pobres.
3.1. Ejemplo: lo sucedido en el siglo XIX entre la Italia del Norte (la padana) y la Italia del Sur (el Mezzogiorno).
3.2. Sucede lo mismo hoy en la Europa de la moneda única. Ha aumentando
la heterogeneidad de las economías que constituyen la zona euro. Según
la teoría de Mundell, la zona euro no es funcional, está lejos de
hallarse integrada de manera homogénea. “La riqueza y los excelentes se
acumulan en un polo; en el otro, el subdesarrollo y los déficits”.
3.3.El capital circula cada vez menos dentro de la zona.
4. Resultado: no se da, no se genera en la economía de la zona una
evolución convergente como, cuanto menos en el papel o en teoría,
pensaban o decían pensar los autores del Tratado de Maastricht.
4.1. El buen sentido exige volver a poner la razón y la democracia al servicio de Europa.
4.2. Tesis de Fritz W. Scharpf (Fundación Friedrich Ebert, julio de
2013) coincidente con la posición del ex ministro francés: “es necesario
dar marcha atrás a la sobreintegración entre unos estados demasiados
heterogéneos reunidos dentro de una misma unión monetaria”.
5.
Los países que no se hallan bien ubicados en la especialización mundial
del trabajo deben realizar entonces costosas devaluaciones internas
(disminución de salarios y complementos sociales afines) para ganar
competitividad.
5.1. En consecuencia, subempleo (fuerte subempleo en ocasiones).
5.2. En consecuencia, importante disminución del porcentaje de las rentas laborales en la renta nacional.
5.3. En consecuencia, fuertes disminuciones salariales.
5.4. Grecia ha perdido el 40% de su Producto Nacional Bruto; su
desempleo alcanza el 27% de la población activa. La situación de España,
en cuanto al trabajo, es similar.
5.5. Alemania se aferra a la
idea de que los países mediterráneos del euro podrían recuperar su
competitividad por la vía de la deflación interna pero “esta vía,
demasiado dolorosa socialmente, no va en interés de Europa ni de la
misma Alemania.”
6. La otra cara: los países del norte de Europa tienen tasas de desempleo entre el 6 y el 7%.
6.1. El crecimiento económico es algo más fuerte pero no mucho más: las
obligaciones del tratado presupuestario europeo obligan a los países a
llevar políticas de devaluación interna, reducción de salarios y
pensiones de jubilación, y a una fuere reducción del gasto público (los
servicio básicos sociales en graves dificultades).
7.
Propuesta: como el euro no es viable vayamos a una moneda común, no
única (“Los creadores de la moneda única creían haber conquistado el
Grial. Pensaban que habían inventado una estratagema infalible para
forzar a Europa a la unión política. Esta estratagema se ha vuelto
contra Europa. Ésta, como la naturaleza., no da saltos…”)
7.1. El euro debe conservarse en las transacciones comerciales y financieras internacionales para las emisiones de créditos.
7.2. Podemos subdividir el euro (así ocurrió entre 1999 y 2002) en divisas nacionales.
7.2.1. Deberían ajustarse en áreas de fluctuación negociadas.
7.2.1.1. Así se hacía antes de 1999, antes de la introducción del euro, dentro del Sistema Monetario Europeo.
7.2.2. En el sistema monetario renovado, el euro, como moneda común que
no única, estaría constituido por una cesta de monedas cuyos tipos de
cambios serían fijados “por los mercados”.
7.3. Se conseguiría con ello una devaluación global del euro en el Sistema Monetario Internacional.
7.3.1. El euro está impulsado al alza actualmente por el dólar y por el yuan.
7.3.1.1. De este modo USA y China refuerzan su competitividad con un
euro sobrevaluado (una moneda excesivamente fuerte en una rémora para la
competitividad).
7.4. La moneda común europea podría convertirse en una referencia para Rusia y, punto aún más importante, tal vez para China
8. Dificultades de la propuesta: convencer a Alemania (que junto con Francia inauguró e impulsó el euro como moneda única).
8.1. Posible vía: el Mecanismo Europeo de Solidaridad [MES] es absolutamente insuficiente.
8.1.1. Los activos financieros representan cuatro veces el PIB de la
zona euro, unos 40 billones de euros. ¿Qué valor tiene frente a eso los
modesto medios del MES?
8.1.2. El monto total de las deudas
públicas más los créditos dudosos y más que dudosos de los bancos
(partida creciente), muestra los débiles medios del cortafuegos europeo,
el MES. ¿Podemos apagar un gran incendio forestal con una minúscula
autobomba?
8.1.2.1. No hay milagros en economía
8.2.
La pregunta política de J-PCh: “¿Hay hombres de Estado capaces de
concebir esta salida y de comprender en ella no significaría el fin de
Europa sino el comienzo de su reconstrucción sobre bases sanas, que
respondan al interés de todos?”.
9. Condiciones sine qua non para el éxito de la moneda común: un plan europeo de inversiones y la elección de una paridad monetaria ajustada.
9.1. Una paridad disminuida respecto a otras divisas mundiales.
Quedan, por supuesto, nudos esenciales que no deberían olvidarse: ¿qué
tipo de crecimiento?, deuda no legítimas, intereses, el gran asunto del
cambio climático, lucha contra las desigualdades, pics energéticos,
dependencias energéticas y comerciales, consumo exacerbado, trabajos
cosificadores, agricultura industrializada,…" (Jean-Pierre Chevènement, el euro y el sistema de la moneda común, Salvador López Arnal, Rebelión, 04/07/2014)
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