Rocío Martín con su hijo Albert, que sufre una parálisis cerebral. / JUAN BARBOSA
"Rocío Martín ya no tendrá que dejar a Albert, su hijo de cinco años,
llorando cada mañana por haberle despertado muy temprano y dado el
desayuno “a trancas y barrancas” como ha tenido que hacer durante la
última semana.
Desde este martes, vuelve a beneficiarse de la prestación
para el cuidado de menores con cáncer o enfermedad grave que la mutua
Egarsat le había retirado hacía una semana con la excusa de que el niño estaba escolarizado y no había sido hospitalizado desde 2012.
La prestación permite a uno de los progenitores reducir su jornada
laboral entre el 50% y el 100%. Las mutuas de accidentes de trabajo
gestionan la mayoría de los expedientes. En 2013, administraron el 97%
de los 21,7 millones de euros que se destinaron a estas ayudas.
Albert
tiene un 75% de discapacidad y el nivel más alto de dependencia por las
secuelas que le dejó un virus que le afectó durante la gestación. Rocío,
que tiene otros dos hijos de ocho y un año, tiene una reducción del 53%
de sus horas de trabajo para atender al pequeño.
Egarsat ha dado marcha atrás este lunes tras recibir una circular que
el Ministerio de Empleo envió el pasado viernes. El documento establece
que no hay un límite de tiempo entre los periodos de hospitalización y
de cuidado directo del menor para tener derecho a la ayuda.
Precisa que
no es necesario que este cuidado sea equivalente al que se da en los
centros sanitarios y descarta que la escuela sea un motivo para que la
prestación se extinga, siempre que no indique una mejoría "de entidad
suficiente". Es el caso de Albert, cuyas enfermedades no tienen cura,
por lo que asiste a un colegio especial “donde las asignaturas son
Logopedia o Fisioterapia”, explica Rocío.
Egarsat y Asepeyo, que tiene al menos dos denuncias similares en
Madrid, han asegurado este lunes que seguirán las directrices de Empleo.
La primera ha afirmado que el caso de Rocío es el único en el que ha
retirado una ayuda porque el niño esté escolarizado o no exista una
hospitalización reciente.
Pero ha admitido que denegó de entrada algunas
peticiones por estas razones y que las revisará una a una: "No son
muchos los que tienen estas prestaciones. Vamos a hacer un análisis
individualizado."
"Esta semana hemos ido muy mal de tiempo. Si no hubiera sido por la
presión hecha a través de medios de comunicación o las firmas en
Change.org no hubiéramos conseguido nada", asegura Rocío, que lamenta
que no le vayan a reconocer las horas de trabajo que perdió durante los
cinco días en los que le fue retirada la prestación. A finales del año
pasado, 1.506 padres se beneficiaban de esta ayuda." (
Stefania Gozzer
, El País, Barcelona
8 JUL 2014)

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