"(...) En un reciente artículo, el economista italiano Giorgio Gattei y Antonio Ieroii planteaban una simulación del calendario de devolución de la deuda de Italia durante los próximos 20 año (...)
Podemos trasladar esta simulación al caso español, en base a unas previsiones más que optimistas y sin considerar posibles crisis. Como base de partida asumimos las predicciones de la Fundación de las Cajas de Ahorros (FUNCAS) para 2014 y 2015.
Podemos trasladar esta simulación al caso español, en base a unas previsiones más que optimistas y sin considerar posibles crisis. Como base de partida asumimos las predicciones de la Fundación de las Cajas de Ahorros (FUNCAS) para 2014 y 2015.
Sobre esta base, optimista, hemos previsto un crecimiento constante del PIB del 1.6%, el doble del actual, una inflación del 1.5% y unos tipos de interés del 3%, más bajos que los actuales.
De esta manera, se ha calculado a cuánto asciende el saldo primario en las cuentas públicas para poder llegar, en 2033, al objetivo de la relación entre deuda/PIB del 60%. (...)
El monto total de la deuda seguiría creciendo hasta 2026 para disminuir solamente a partir de ese momento. Pero lo realmente importante es que para alcanzar una deuda pública del 60% del PIB sería necesario obtener (y mantener durante quince años) un saldo primario no inferior al 2,29% del PIB. El saldo primario en ese periodo debería sumar un total de 512 mil millones de euros, con una media de 28 mil millones por año.
De esta manera, se ha calculado a cuánto asciende el saldo primario en las cuentas públicas para poder llegar, en 2033, al objetivo de la relación entre deuda/PIB del 60%. (...)
El monto total de la deuda seguiría creciendo hasta 2026 para disminuir solamente a partir de ese momento. Pero lo realmente importante es que para alcanzar una deuda pública del 60% del PIB sería necesario obtener (y mantener durante quince años) un saldo primario no inferior al 2,29% del PIB. El saldo primario en ese periodo debería sumar un total de 512 mil millones de euros, con una media de 28 mil millones por año.
Esto significa que para cumplir un objetivo crucial y un tratado vinculante, España debería aumentar la presión fiscal y /o disminuir el gasto público para obtener un saldo de 28 mil millones de euros extras al año.
Además, estas medidas conllevarían enormes disminucion es en la dinámica del PIB, que
difícilmente podrían mantenerse al ritmo del crecimiento del 1.6% planteado en la hipótesis.
Hay que resaltar, por último, que estos objetivos se conseguirían si no ocurren acontecimientos traumáticos en los mercados financieros y en los sistemas económicos conectados con España. Un escenario que momentáneamente no parece verosímil.
¿Es posible llegar a 2033 con ese nivel de daño social? ¿Estamos dispuestos a tolerarlo? Independientemente de las cifras reales, puesto que nos basamos en predicciones, podemos concluir que esta deuda es impagable y, si se intentara pagar, el grado de sufrimiento social es inimaginable e inaceptable.
Es, por tanto, necesario afirmar que la crisis no va a superarse de continuar con estas políticas y que la permanencia en la UE y en el Euro es la condena del Sur de Europa (...)" (Manuel Montero López, Rebelión.org )
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