"A continuación se comentan algunas de las propuestas económicas del
programa electoral de Podemos a las elecciones europeas que más
controversia han suscitado en los medios, si bien ni son las únicas ni
tampoco las de mayor calado.
1. Prohibir los despidos en empresas con beneficios.(...)
Las empresas despiden a los padres que habían disfrutado condiciones
laborales razonablemente buenas y contratan a los hijos en condiciones
precarias, beneficiándose además de bonificaciones en las cotizaciones a
la Seguridad Social, con el simple objetivo de reducir los costes de
personal. (...)
En cualquier caso, ¿no es excesivamente rígida la propuesta de
Podemos? Depende de cómo se formule. Parece lógico pensar que esta
medida no aplique sobre los despidos disciplinarios, sino sobre los
despidos improcedentes, y en todo caso que se respete la independencia
de los tribunales de lo social para decidir al respecto.
El tamaño de la
empresa también debe ser un factor determinante, de modo que en una
primera aproximación parecería razonable considerar esta como una medida
a aplicar a los grandes grupos empresariales españoles, en la acepción
de la Agencia Tributaria, que identifica alrededor de 28.000 empresas
que facturan más de 6 millones de euros anuales.
Aún más importante, ¿existen alternativas más eficientes y justas que
el despido?
A modo de ejemplo podemos considerar el modelo alemán de
reducción de jornada (kurzarbeit). Este modelo que se puso en
práctica con éxito durante la crisis alemana de 2009 permitió mantener
el desempleo por debajo del 10% al tiempo que las empresas evitaban
conflictos y mantenían su capital humano disponible para reaccionar con
más agilidad durante los periodos de recuperación de la demanda.
2. Dejar de pagar la deuda. (...)
Como paso previo a la posible reestructuración de la deuda pública,
Podemos propone una auditoría de la misma. La deuda pública puede tener
su origen en las necesidades de financiación de la inversión y servicios
públicos, y llamamos a esta deuda “legítima”.
Sin embargo, una parte de
la deuda podría haber sido contraída por nuestros dirigentes en contra
de los intereses de los ciudadanos, y entonces hablamos de deuda
“ilegítima” (sospechosas de ilegitimidad, al menos parcialmente, son la
deuda asociada al rescate financiero y al déficit tarifario del sistema
eléctrico, por ejemplo).
El objetivo de la auditoría es determinar qué
parte de nuestra deuda pública es ilegítima. A partir de ahí, y antes de
llegar al impago unilateral, que es la medida menos deseable, el Estado
puede considerar la exigencia del pago a las entidades responsables o
la quita negociada.
Conocer lo que debemos y por qué lo debemos es percibido cada día por
un mayor número de ciudadanos como una necesidad básica de
transparencia, un derecho de ciudadanía y un argumento indispensable a
la hora de negociar con nuestros acreedores y explicar por qué parte de
nuestra deuda pública es claramente ilegítima y es de justicia
reestructurarla.
3. Adelantar la edad de jubilación a los 60 años. (...)
En 1970 había casi siete personas trabajando por cada pensionista, mientras que a comienzos de la crisis el número de trabajadores por cada pensionista no llegaba a tres, el sistema tenía superávit y el fondo de reservas de la Seguridad Social acumulaba más de 57.000 millones.
Ha
sido la crisis económica, con la disminución del empleo y de la
recaudación de cotizaciones sociales, la que ha obligado a recurrir a
las reservas de la Seguridad Social, no el aumento de la esperanza de
vida y del número de pensionistas.
Con la rebaja de la jubilación a los 60 años propuesta por Podemos
aproximadamente un millón de personas pasarían a jubilarse de forma
anticipada, lo que, dada la pensión media, supondría algo más de 17 mil
millones. A esto habría que restarle subsidios por desempleo (de quienes
encuentran nuevos puestos de trabajo) y pago de impuestos de los nuevos
empleados.
En total podría estimarse el coste en aproximadamente 8-9
mil millones. Perfectamente asumible por el sistema público de
pensiones, particularmente con una reforma fiscal de calado así como con
la implantación de un sistema lineal o progresivo sin topes máximos en
las cotizaciones a la Seguridad Social, donde a día de hoy todos los
salarios por encima de 6.000€/mes contribuyen en igual medida al
sistema.
4. Aplicar la jornada laboral de 35 horas. (...)
la jornada laboral de 35 horas permitirá, desde la distribución del empleo existente, generar un número significativo de nuevos puestos de trabajo. De hecho en Francia, donde se aplicó de forma generalizada por parte del gobierno de Lionel Jospin, se atribuyó a su implantación la generación de más de un millón de empleos netos entre 2000 y 2002. (...)
5. Creación de mecanismos de control parlamentario del BCE. (...)
Pedir que el BCE tenga un comportamiento más parecido al de la Reserva Federal de USA entendemos que es algo perfectamente razonable y beneficioso para la superación de la crisis, tal y como han demostrado los resultados de las políticas de estímulo norteamericanas frente a las políticas de austeridad europeas.
Que el BCE tenga que rendir cuentas a organismos democráticos donde
estén representados todos los países de Europa, también del Sur, más que
a la banca privada o a los gobiernos alemán y francés que ya a día de
hoy ejercen un importante control político, no es algo a lo que haya que
temer.(...)" (Francisco Moreno, Econonuestra, 29/09/2014)
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