4.12.14

¿Qué se puede esperar de una hipotética victoria de Podemos?

"(...) Mi esperanza es que gracias a unas políticas institucionales más sensatas (políticas antiausteridad y antipobreza, defensa de los servicios públicos, gasto de dinero público en inversiones productivas en lugar de en el sumidero infinito de la deuda y los rescates bancarios, etc.) se vaya gestando un entorno social menos agresivo, precarizado y competitivo y se vaya produciendo un desplazamiento progresivo del marco ideológico, de forma que esa masa informe de votantes que vota lo que votan los demás, como decía Santiago Alba Rico, pase a ser algo así como una ciudadanía crítica, con criterio y capacidad de movilización y con valores distintos al del consumismo y la competencia.  (...)

Ahora, gracias a muchas cosas (entre ellas, los movimientos de base, pero también la crisis) surge en el horizonte político una gente que, de momento, parece estar acertando en sus jugadas orientadas a convencernos de que, como dice César Rendueles, siempre hemos sido anticapitalistas aunque no lo supiéramos. ¿Qué vamos a hacer? Yo, desde luego, voy a apostar a que sí, a que Podemos, e incluso a que “ellos pueden”.

 Creo que si logran llegar a donde apuntan vamos a conseguir, como poco, desplazar el abanico de lo que ahora mismo aparece como posible, destruyendo consensos previos y cimentando un nuevo sentido común que podría dar alas a una ciudadanía que, a día de hoy, y por más que nos guste acordarnos de cómo estaban de llenas las plazas cuando el 15-M, tiene nula tradición asociativa, comunitaria, activista… (...)

Podemos ha generado en poco tiempo más movilización social que la que ha habido en los últimos treinta años.
 
No sé si mi apoyo a Podemos peca de ingenuo o de cínico, o puede que de las dos cosas a la vez. Lo que sé es que es muy posible, incluso probable, o incluso seguro, que lo que Podemos consiga sea solo un pálido reflejo de lo que yo querría. 

 Yo querría, por ejemplo, una sociedad anticapitalista radicalmente igualitaria, con una economía decrecentista, con expropiación y socialización de prácticamente todo lo que no sean nuestros cepillos de dientes y otros enseres privados, con derechos sociales desvinculados de lo laboral, con igualdad de género, con respeto a los animales, a los niños y al medio ambiente, sin fronteras, sin ejército ni cárceles, con muuucho tiempo libre para todos, y otras muchas cosas más que es muy posible, incluso probable, incluso seguro, que otras personas –muchas personas, la mayoría de personas– no quieran ni en pintura.

Estas son mis metas, no creo que las vaya a cambiar mucho a estas alturas. Y mi apoyo a Podemos no me hará dejar de seguir luchando por ellas, en la escasa medida de mis posibilidades.

 Pero no quiero que estas aspiraciones u otras semejantes lleven a nadie a boicotear el único avance hacia un mundo más justo que percibo ahora mismo en el horizonte, aunque ese avance me parezca lento, titubeante o hasta renqueante.

O sea, aunque no coincida con mis objetivos, no pienso desdeñar lo que sea que pueda conseguirse a día de hoy con el apoyo de una amplia mayoría social. En parte porque aunque solo se logre una ley antidesahucios decente, ya me merece la pena apoyar a Podemos, y en parte porque confío en que desde arriba se puede generar un ambiente apropiado para la participación democrática, el empoderamiento ciudadano y la movilización a favor del bien común."           (Carolina del Olmo

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