"El déficit público y la deuda pública están estrechamente
relacionados. El déficit es la corriente que alimenta el depósito de la
deuda. Sólo hay dos mecanismos por los cuales la deuda pública puede ser
reducida: superávit público (ingresos mayores que gastos) o
reestructuración (impago o condonación de parte de la deuda). Junto a la
deuda pública existe también la privada, la que tienen unos
particulares con respecto a otros. La deuda privada puede convertirse en
pública si el Estado decide hacerse responsable del pago de una parte
de la deuda privada del país.
Esto nos conduce al problema del
rescate bancario, un mecanismo por el cual los poderes públicos se han
hecho cargo de una parte de la deuda bancaria a la cual no podían hacer
frente los bancos como consecuencia de la explosión de la burbuja
financiera. En España, la crisis bancaria fue ocultada en un principio.
Por ello el rescate de la banca tuvo que ser financiado principalmente con fondos nacionales,
a diferencia del rescate en otros países europeos que, en su mayor
parte, fue soportado directamente por el BCE. Como España no tiene
recursos suficientes para rescatar sus bancos, debe obtenerlos a través
del endeudamiento, pero no puede acudir al sector privado porque las
enormes emisiones de deuda que serían necesarias producirían una gran
pérdida de valor (aumento del tipo de interés) de la deuda pública
española. Por eso debe recurrir al Fondo de Rescate Europeo.
Para
garantizar el retorno del rescate bancario, es necesario que sea el
Estado español quien reciba los fondos europeos y luego los use para
rescatar sus propios bancos. De esa forma, será el Estado español (y no
la banca española) quien se convierta en deudor del Fondo de Rescate
Europeo.
Así, la deuda pública adicional, que se debería emitir
(y ser comprada por particulares) para rescatar a las entidades
insolventes (principalmente cajas de ahorros), es sustituida por el
endeudamiento nacional con respecto al Fondo de Rescate. (...)
El factor objetivo: la pésima arquitectura del sistema monetario
europeo, destinada exclusivamente a crear un paraíso para la
especulación financiera y que ni siquiera garantiza la supervivencia
futura de la unión monetaria como un espacio económico unificado.
El
factor subjetivo: para la oligarquía financiera europea la crisis de la
deuda es una gran ocasión para poner en práctica todo aquello que
siempre soñó (desmantelamiento del Estado del bienestar, reducción de las prestaciones…).
Conclusiones:
1.
El rescate bancario implica la utilización de recursos públicos (entre
ellos, la emisión de nuevo dinero) para tapar el agujero de los balances
bancarios (exceso de deudas sobre activos).
2. Cuando el Rescate
lo ha realizado un Estado Nacional con sus propios recursos, el
resultado ha sido la transformación de la Deuda Bancaria Privada en
Deuda Pública del Estado.
3. Cuando el Rescate Bancario Nacional
se realiza con los recursos aportados por el Fondo de Rescate Europeo,
el mecanismo da lugar a una transformación de la Deuda Bancaria Privada
en Deuda Nacional con el Fondo de Rescate.
4. El Rescate Soberano
equivale a una transformación de la mayor parte de la deuda del país
(pública y privada) en Deuda Nacional con el Fondo de Rescate. (...)" (Jesús Rodríguez Barrio , La Marea, en Rebelión, 05/01/2015)
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