11.2.15

Todos conocían la falsificación de las cuentas griegas... y el BCE impidió una auditoría que hubiera desvelado el engaño

"(...) Las investigaciones de Nick Dunbar y Elisa Martinuzzilam y escritos de Eduardo Febbro, entre otros, desvelaron la falsificación de las cuentas públicas griegas. Fraude contable perpetrado por la banca Goldman Sachs al servicio del gobierno conservador griego. Para que Grecia pudiera integrarse en el euro.

En 2000, la deuda griega era 103% del PIB, pero Goldman Sachs cambió la deuda cotizada en dólares y yenes por euros con una tasa de cambio ficticia, además de otras maquinaciones. Así redujeron en falso el endeudamiento de Grecia. Goldman Sachs engañó a la Unión Europea, pero nunca respondió ante la ley, protegida por complicidades de instituciones financieras y políticas europeas.

Complicidades como la de Papademos, gobernador del Banco Central griego de 1994 a 2002; de Christoforos Sardelis, jefe de la oficina de gestión de la deuda griega de 1999 a 2004; de Spyros Papanicolaou, que lo reemplazó; de Jean Claude Trichet, entonces presidente del Banco Central Europeo, que negó documentación que hubieran permitido conocer la verdad de esa deuda. 

O de Mario Draghi, hoy presidente del BCE, vicepresidente de Goldman Sachs para Europa entonces. ¿Draghi no conocía el apaño de las cuentas griegas cuando su banca organizó el montaje? 

 Además, el BCE y otras entidades impidieron auditorías que hubieran desvelado el engaño de esa deuda. Una deuda cuyo manejo por la Troika cumple el papel de dominación como las legiones imperiales de Roma o los ejércitos coloniales del XIX. Así funciona en el sur de Europa.

Ahora que Comisión y BCE niegan el pan y la sal al pueblo griego, retrocedamos a 1954. Para recordar, una vez más, que Alemania salió del profundo hoyo económico en el que estaba hundida por dos guerras mundiales (que ella provocó y empezó) por la solidaridad de veinticinco países acreedores (entre ellos, Grecia y España). 

Le perdonaron 62% de deuda, prolongaron los plazos de pago del resto y redujeron los intereses. Europa fue generosa y lúcida: si un mes Alemania Federal (entonces) ingresaba menos por exportaciones que los intereses a pagar, éstos se aplazaban.

Pero no solo Alemania. Hubo amplias reducciones de deuda pública a Francia e Italia tras la II Guerra Mundial. Quitas de 52% y 36% respecto a sus PIB de 1934. La deuda de ambos países fue perdonada en gran parte y con esas medidas sus economías mejoraron y ambos países devinieron potencias económicas.

Las quitas son práctica corriente desde hace siglos. ¿Por qué Grecia no ha de tener ese trato? Es de justicia, porque la desastrosa situación de Grecia es el fruto purulento de una cadena de delitos económicos en la que hay implicados muchos poderes.

¿Acaso el origen delictivo de parte de la descomunal deuda griega no la hace parcialmente ilegítima? Y las deudas ilegítimas no se pagan, como formuló en 1927 el jurista y profesor ruso Alexander Sack; nada bolchevique, por cierto. (...)"            (Xavier Caño Tamayo, Attac España, 09/02/2015)

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