15.2.15

Un defenestrado, un PSOE, una sorpresa, El País, una encuesta dirigida... y un cambio, el de las cerraduras, ¡qué país!


"Metroscopia, la empresa encuestadora de El País, publicó ayer un artículo bajo el título “Así se hizo el sondeo de urgencia sobre la destitución  de Tomás Gómez” referido únicamente al trabajo de los encuestadores, nunca al método de cálculo de su cocina. 

Así, se explica que “durante siete horas y media (desde las 13 hasta las 20.30 horas) 38 entrevistadores telefónicos realizan 20.365 llamadas para lograr completar las 800 entrevistas con una duración media de 3:07 minutos conformarán el sondeo”.

Mucho se ha hablado del tiempo record empleado para realizar el sondeo. De los datos de Metroscopia se deduce que cada entrevistador realizó 536 llamadas en 7 horas y media, es decir, 71 llamadas de media a la hora por cada trabajador/a y poco más de una entrevista por minuto sin ningún tipo de descanso. Difícil de creer, pero posible.

Más allá de la cocina de El País o de la celeridad de los explotados trabajadores de Metroscopia, hay que decir que poco se ha hablado del intervalo de tiempo empleado para realizar la polémica encuesta que sitúa al PSOE en cabeza en la Comunidad de Madrid tras la destitución de su candidato y de las consecuencias sociológicas de realizar una encuesta que normalmente emplea días en pocas horas: desde las 13 horas hasta las 20.30 y a teléfonos fijos residenciales

¿Qué perfil de encuestado se encuentra en su vivienda a esas horas? La respuesta es sencilla: jubilados y parados. (...)"       (Diseccionando a El País, 13/02/2015)


"El titular de la portada del diario El País (12/II/2015) sobre la destitución de Tomás Gómez por la presunta decisión del secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, constituía una explícita confesión de parte: ‘Sánchez se fortalece y el PSOE sube al primer puesto en Madrid’. (...)

El País, violentando su libro de estilo y las elementales normas del periodismo, titulaba con un editorial voluntarista en el que, de un plumazo de la Metroscopia de Toharia (ahora el oráculo de los señores del verdadero poder y los dueños de El País), se le otorgaba al PSOE el triunfo virtual (sic) en las elecciones de Madrid y se le concedía a Pedro Sánchez, en un abrir y cerrar de ojos, el título honorífico de líder reforzado del Partido Socialista. 

Dios los pille a todos confesados y en su día los ponga donde les corresponda. A Tomás Gómez no lo ha cesado Pedro Sánchez. Ni siquiera se le había pasado por la cabeza al secretario general del PSOE semejante decisión. 

A Gomez lo ha cesado el verdadero supra poder español, hoy día a caballo entre La Moncloa y el núcleo duro económico/financiero del país (España), en pos de salvar los muebles del bipartidismo del incendio ‘popular’ que al día de hoy lidera Podemos y se proyecta sobre los cascotes del Régimen de la Transición en las elecciones municipales de mayo.(...)

Por todo ello se puede decir que Pedro Sánchez no ha sido el autor de la destitución de Tomás Gómez (ni el fantasma de Rubalcaba) sino solo el instrumento al que se le facilitaron las ‘armas’ para dar el golpe de Madrid, mediante los reportajes del diario El País sobre el tranvía de Parla para esparcir sospechas sobre la presunta implicación o responsabilidad de Gómez en este escándalo tranviario.

 Lo que recuerda otro ‘crimen’ notorio cuando El País se lanzó a la caza del candidato Josep Borrell con artes muy similares, porque lo consideraban un ‘jacobino’ que podía poner en peligro el régimen felipista/polanquista de aquellos negros años del GAL y la otra corrupción (las Filesas, Rubios y Roldanes) en el ecuador de la transición.

Después de las denuncias de El País le llegó el turno de la Ejecutiva Federal de Pedro Sánchez y sus ‘muchachos’ con el fin de completar el proceso de destitución de la dirección del PSM.

 Y tras el rocambolesco cambio de las cerraduras de la sede de PSM en Callao, ahora les toca simular un proceso democrático para imponer al exministro Ángel Gabilondo como el candidato oficial del PSOE a la presidencia de la Comunidad de Madrid, una vez que previamente había sido designado por la cúpula bicéfala del verdadero poder.

La pregunta que se hacen los dirigentes y los militantes del PSOE es la de si, al margen de la encuesta teledirigida de Toharia, los ciudadanos y los votantes del Partido Socialista van a apoyar en Madrid y resto de España este golpe de mano. 

El que liquida la incipiente democracia interna del PSOE y deja a la intemperie la voluntad democrática de sus militantes de Madrid que eligieron a Gómez y a los que ahora se les dice, sin el menor rubor, que les van a preguntar otra vez sobre el candidato que finalmente impondrá Ferraz, es decir Gabilondo, para que digan amén. (...)

En caso de fracaso del golpe de Madrid, a los estrategas del máximo poder bicéfalo español siempre les quedará el consuelo de decir los unos a los otros: ‘hicimos lo que teníamos que hacer porque Madrid estaba perdido con Tomás Gómez, y el PSOE con él’.  (...)"                (Pablo Sebastian, República, 13/02/2015)

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