"(...) No es cuestión de países, como pretenden muchos titulares. Como
dice Michel Hudson, “lo que ocurre con Grecia es lucha de clases. No es
Alemania contra Grecia, como repiten hasta el tedio los medios
informativos, sino una verdadera guerra de los bancos contra el mundo
del trabajo”.
No es que el poder financiero quiera que Grecia equilibre
su presupuesto sin más; lo que en verdad busca es que equilibre el
presupuesto rebajando salarios y recortando pensiones. Por el contrario,
Siryza propone equilibrar el presupuesto, lo que es exigible, haciendo
que los ricos paguen lo que deben. Alemania, mejor dicho su élite
económica y financiera, ha impuesto a Europa una estéril austeridad que
ha convertido la crisis financiera de la eurozona en crisis vital
europea.
Pero no es cuestión nacional, porque el capital no tiene otra
patria que la acumulación de beneficios, es que el inestable sector
financiero es una fuerza de destrucción masiva, como escribió el Nobel
Paul Krugman.
Así las cosas no habrá salida para Grecia, para Portugal, para
España ni para Italia en tanto no se afronte el apalancamiento general,
la inestabilidad camuflada, la despatrimonialización de la banca europea
y la desregulación financiera que otorga patente de corso a la banca.
Ya en 2011 el entonces profesor Yanis Varoufakis escribió que “la razón
fundamental por la que Europa permitía una crisis de deuda,
perfectamente evitable pero que engulliría a los países del sur europeo,
era el lamentable estado de los bancos alemanes y la determinación del
gobierno alemán de que nada permitiera conocer la precaria situación de
esos bancos”.
Si estuviera hoy aquí don Quijote, a la vista de tal panorama,
parafrasearía que con la banca hemos topado, amigo Sancho. El gran
obstáculo para que Grecia y Europa en general se recuperen." (Xavier Caño Tamayo, Artículo publicado en ALAI, , en Attac España, 01/03/2015)
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